La construcción del nuevo Oleoducto para Crudos  Pesados (OCP) de Ecuador concluyó este miércoles y se prevé que su puesta en  marcha genere al Estado alrededor de 440 millones de dólares anuales, indicó  Bernardo Tobar, presidente ejecutivo de la obra.

En un acto, al que asistió el presidente Lucio Gutiérrez, quien simbólicamente abrió una válvula en una de las estaciones, se dio a conocer la  terminación oficial de la obra, tras lo cual se ejecutará un período de  pruebas.

Tobar precisó que “el país podrá recibir alrededor de 440 millones de  dólares anuales una vez que entre a operar el ducto, que requirió en los  últimos tres años una inversión de unos 1.400 millones de dólares”.

La nueva tubería se extiende paralelamente al estatal Sistema de Oleoducto  Transecuatoriano (SOTE), construido hace tres décadas a lo largo de 503 km,  desde la selva de la Amazonia hasta el Puerto Balao, en aguas del Pacífico.

El OCP, cuya puesta en operaciones se prevé para septiembre próximo, tendrá  una capacidad de transporte de 450.000 barriles diarios (b/d) y cuando comience  su funcionamiento lo hará con un rango de 200.000 a 230.000 b/d de petróleo.

La obra generó empleo para 11.000 personas, 90% de ellos de nacionalidad  ecuatoriana.