Los cuatro mosqueteros vuelven a juntarse. Y lo hacen a través de lo que les unió siempre: la pintura. Pero, claro, no están las cuatro personas sino sus obras, esos cuadros que expresaron una rebeldía de jóvenes libres que se enfrentaron al oficialismo del arte.
Nelson Román, José Unda, Washington Iza y Ramiro Jácome compartieron inquietudes, perplejidades, propuestas, ensayos y hallazgos. El grupo nació por 1969 y sus integrantes comenzaron a alejarse en 1972. Pero durante esos tres años fueron las respuestas a una corriente cultural que tenía muchas preguntas. “Pudimos sobrevivir al reto. Más éxitos que fracasos habían sido la respuesta pública a nuestro esfuerzo de renovación constante”, afirma Ramiro Jácome en el libro Los cuatro mosqueteros, que se publicó en 1993.
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Y fue Ramiro Jácome quien, hace un año –el 18 de septiembre del 2001– ratificó su rebeldía contra la vida misma, y se fue para siempre de este mundo al que quiso cambiar.
Sus compañeros mosqueteros lo recuerdan y le rinden homenaje con lo que fue su pasión: la pintura. Para ello, una exposición, con 50 cuadros, permanecerá abierta al público durante diez días (se inauguró el pasado miércoles), en el antiguo edificio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
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Según Nelson Román, en la muestra que se expondrá están obras representativas del grupo y, obviamente, de Ramiro Jácome, a quien lo describe como “el gran pintor de Quito, con el concepto local de la ciudad, pero con una proyección universal”.
Román es uno de los guías de la muestra, pero también está allí para contarle al público todos los momentos que vivieron los pintores.
PINTURAS
Se exhiben obras trabajadas en diferentes años por los cuatro artistas. Hay cuatro pinturas de Ramiro Jácome. La entrada a la muestra es gratuita.
Los cuadros no están a la venta, ya que algunos, incluso, pertenecen a colecciones particulares.
Román tuvo un gesto con el grupo. Él estaba en Quito para presentar una muestra suya, pero como se acercaba la fecha del primer aniversario de la muerte de Jácome, cambió sus planes y se puso a trabajar en el montaje de la exposición colectiva en homenaje al amigo.