Socialista por herencia y por convicción, afiliado a ese partido desde 1988, León Roldós sostiene que el Ecuador de hoy no requiere de una propuesta de gobierno limitada a una corriente ideológica y por eso, en abril de este año, cuando el Partido Socialista –al que representó en una anterior candidatura a la presidencia de la República en 1992– se la propuso nuevamente, no la aceptó.
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Sí lo hizo a finales de julio, cuando se lo pidieron sectores sociales encabezados por monseñor Luis Alberto Luna Tobar, el presidente del Congreso José Cordero, y el alcalde de Cuenca, Fernando Cordero. Desde entonces insiste en que su candidatura obedece a un proyecto ciudadano, más que de partidos, pero la pronta adhesión de agrupaciones como la Democracia Popular (DP), Partido Socialista, Concentración de Fuerzas Populares (CFP) y Partido Unión Nacional (UNO), dejó sin mucho sustento lo que pregona el candidato.
“El tema es claro, si quieren apoyarme que lo hagan, aquí no hay facturas de agradecimiento”, ha repetido el candidato para quien además, “no hay partidos apestosos; todo el que tacha a otro de partido apestoso, algún rato pactaron”.
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Como diputado, él se jacta en cambio, de nunca haber votado por nada que implicara “reparto”.
Considerado una especie de llanero solitario en el Congreso, se mantuvo al margen en muchas ocasiones como cuando se destituyó a Paco Moncayo por su participación en los hechos del 21 de enero del 2001 y cuando se le cerró el paso a Xavier Neira a la Presidencia del Poder Legislativo. También se abstuvo de votar por Juan José Pons y por José Cordero para la titularidad del Congreso.
Las posturas de Roldós le forjaron la imagen de un diputado serio y equilibrado, al que también se le reconoció su disposición al diálogo y al consenso. “Reúnanse con León Roldós”, dijo muchas veces el presidente del Congreso, José Cordero, cuando las cosas no encontraban una salida.
Como columnista hizo opinión en el diario El Comercio , de Quito, y EL UNIVERSO, de Guayaquil desde donde posicionó su imagen de hombre público a nivel nacional.
Otra de sus características es la tenacidad, con la que, como rector, logró el cambio de imagen de la Universidad de Guayaquil, donde por años, antes de su llegada, reinó la politiquería y la corrupción. El incremento del presupuesto y del número de alumnos, la exigencia académica y el pago a tiempo de salarios son algunos de los logros.
Es austero. De las ocho partidas que se otorga a cada diputado para asesores, secretarias, choferes y conserjes, usó dos: para secretaria y asesor, el resto, las devolvió.
Catedrático, presidente de la Junta Monetaria, abogado bancario y laboral, consultor financiero, dice que no en todas sus funciones pudo cumplir metas, pero que nadie le puede reprochar que las cosas hayan salido mal. Incluso en la Vicepresidencia de la República -que asumió en 1981 cuando el Congreso lo eligió después de la muerte de su hermano Jaime, entonces Presidente del Ecuador-, donde según Roldós, estuvo marginado por Osvaldo Hurtado, con quien nunca mantuvo buenas relaciones.
“En realidad, fue un miembro más de la oposición, pero con el poder, la influencia y los medios que le daba el ejericio de la segunda magistratura”, expresa Hurtado sobre Roldós, en su libro Política democrática, los últimos 25 años.
Roldós también ha sido criticado por quienes no entienden cómo siendo socialista haya asesorado a la banca privada; de ahí que se le haya calificado como “banquero socialista”. “Yo sé mucho de banca, pero banqueros son los dueños de los bancos”, siempre ha argumentado él, para quien no hay contradicción porque como abogado también ha defendido causas laborales y porque en su libro Banca y Crédito, que sacó en 1988, anunciaba la quiebra del sistema bancario si no se producían rectificaciones.
Don Buca y Jaime
Para Roldós, que empezó vendiendo libros y cuadros a los 17 años, su mejor facultad de administración fueron las alcaldías de Assad Bucaram, de quien fue su secretario municipal.
La relación de Don Buca con los hermanos Roldós fue más estrecha con León, pero en 1979 cuando el presidente Jaime Roldós rompió con Bucaram, la “bronca” se extendió a León y le puso el apodo de Ñaño lelo, algo que a él, asegura, le “resbala”.
Otra persona gravitante en la vida de este hombre que asumió prácticamente la paternidad de sus sobrinos Martha, Diana y Santiago Roldós Bucaram, después de la muerte de su cuñada Martha y su hermano Jaime, fue precisamente este último, con quien llevó una relación de mucho compañerismo.
De joven siempre hizo política a través de Jaime, pero con el tiempo ganó su propio espacio político. Solo los separaba un año ocho meses de edad, pero en aspectos de la personalidad hubo marcadas diferencias. León, más pragmático y directo, no tiene el verbo elocuente ni el carisma con los que su hermano Jaime despertó emociones. Él está consciente de eso; de ahí que su campaña no apunta a las tarimas. Por eso también espera que alguna vez “pese más la razón que la emoción” .
PASADO Y PRESENTE DEL CANDIDATO
Nació en Guayaquil el 21 de julio de 1942.
Es hijo de Santiago Roldós Soria y Rosa Victoria Aguilera Mounton. Su madre de crianza fue su tía Dolores Aguilera Mounton.
Casado con Mercedes Icaza Olvera, con quien tiene un hijo, León Xavier, de 8 años.
Estudios primarios y secundarios: Realizó la primaria en el Cristóbal Colón, en la Escuela Fiscal Nº 13, y en la escuela del profesor Heliodoro Barroso. La secundaria, en el Vicente Rocafuerte.
Estudios universitarios: Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de Guayaquil.
Primeros trabajos: A los 17 años vendió libros y cuadros. Trabajó en el departamento de educación municipal desde 1961 hasta 1963. Inspector jurídico en la Superintendencia de Bancos (1968). En la segunda administración de Assad Bucaram (1969-1970), fue secretario municipal. Paralelamente era profesor de escuelas, colegios y más tarde de universidades.
En el sector público: Presidente de la Junta Monetaria (1979-1981), Vicepresidente de la República y director del Consejo Nacional de Desarrollo, Conade (1981-1984), rector de la Universidad de Guayaquil (1994-2002), diputado nacional (1998-2002)
En el sector privado: Consultor jurídico bancario desde 1969, (bancos de Guayaquil, Amazonas, Comercial de Manabí) con los paréntesis de las funciones públicas. Asesor de organizaciones laborales, entre los años 1960 y 1990. Columnista y autor de los libros El abuso del poder, El sector bancario y financiero del Ecuador y La autonomía universitaria.
LOS BIENES QUE DECLARÓ
CASAS: Su residencia en el Barrio del Centenario está a nombre de su hijo. Tiene otra casa de construcción mixta en Ancón.
TERRENOS: Posee dos, de 300 y 400 m².
VEHÍCULOS: Un 4x4 Sanyong que usa él, un Kia Sportage que compró para su esposa, un Vitara que usa su hermana, y un Montero.
CUENTAS: Tres cuentas en los bancos Pichincha, Pacífico y Amazonas, y un fideicomiso con derecho para su esposa, hijo, hermana y sobrinos.
MONTO: Roldós dice que todos sus bienes, incluidas las cuentas, no pasan de 900 mil dólares.
SU CÍRCULO ÍNTIMO
En campaña: Aunque el candidato no quiso dar nombres, trabajan estrechamente con él su esposa, sus sobrinos Santiago y Martha Roldós, el sociólogo Gaitán Villavicencio, Jorge Ortega de la Universidad de Guayaquil; Jorge Baquerizo, director de la central, entre otros.