Las primeras noches de los recién casados siempre está llena de pasión. Finalmente se comparte la cama junto con la persona que amas y la intimidad se vuelve un huracán de erotismo y caricias.

Sin embargo, la convivencia también supone un mundo lleno de sorpresas, buenas y malas. Es el inicio de una vida juntos, en la que ambos descubrirán las costumbres y hábitos del otro, hasta los más íntimos.

La masturbación aún es un tema tabú entre las parejas y por eso que el momento en que la mujer descubre que su pareja lo practica puede percibirse como una ‘traición’, pero esto no es correcto.

Para el psicólogo Héctor Martínez la masturbación no debe asumirse como una infidelidad o deslealtad, “simplemente es un acto autoerógeno, no debería incurrir en algo que vaya más de eso”, explica.

El especialista apunta que la pareja debe entender que la masturbación es una práctica más común de lo que se piensa; sin embargo, recomienda que la pareja sepa con anterioridad los hábitos de ambos para evitar sorpresas incómodas.

“La autoestimulación no es dañina como tal, pero si es un hábito repetitivo entonces puede traer problemas a la relación, sobre todo cuando se convierte en una conducta compulsiva que afecta la estabilidad emocional de ambos”, manifestó el psicólogo.

Cabe recalcar que a menudo la masturbación puede ser utilizada por el hombre como un método de desfogue de estrés, no hay que limitarlo simplemente al deseo sexual, por eso que la comunicación entre esposos es importante para conocer lo que el otro piensa y así despejar todas las dudas.

Es común que las mujeres tengamos un sentimiento de culpa porque creemos que la autoestimulación de nuestro esposo responde a un error o al hecho de que no se siente satisfecho en la intimidad; sin embargo, Martínez aclara que esto no es cierto, pues en la mayoría de casos es un síntoma de una simple costumbre o de un acto íntimo en solitario.

Recuerda que la situación no se resuelve mediante enojos, sino con comprensión y un buen tino para abordar el tema. Dialogar sobre lo que nos incomoda es el primer paso a una solución. (F)