Dr. Eduardo Santillán
Ph.D. Neuropsiquiatra - Terapeuta

A continuación describimos otras motivaciones que causan la decisión de divorciarse:

Decepción. Es común que las personas cambien a lo largo de la vida, pero en una pareja, los cambios no son generalmente armónicos, esto provoca desencuentros y desilusiones. Pues la persona ya no es la misma que al principio, y tal vez las variaciones no son las deseadas, tanto en lo físico como en lo emocional.

Carencia de compromiso. Si la pareja, o uno de sus miembros no tiene claro lo que significa formar una pareja familia que cumpla con su compromiso inicial de constituir un hogar, el resultado será una familia tambaleante que difícilmente será estable. Si el comienzo de aquel matrimonio fue poco promisorio, el futuro del mismo no puede ser mejor.

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Continuidad negativa. Tendencia a continuar con el modelo de vida que causó el daño en el hogar de sus padres. Eso es lo único que dicha persona conoce, situación y condición que llega a parecerle normal.

Motivaciones equivocadas al casarse. Embarazo; interés a una herencia importante; para no estar solo (a); solo por atracción física; venganza ; por huir de la familia de crianza, etc.

Carencia de interés íntimo. Cuando uno de los dos o los dos no tiene deseos de realizar relaciones sexuales, y por el contrario existe un rechazo total entre si o de una persona para otra. (O)