Los reinados de belleza no estaban dentro de sus planes, pero uno de sus amigos la convenció para participar. En su entrevista para ingresar a la competencia, relata <strong>María Cristina Tomsich Romo-Leroux</strong>, su faceta histriónica fue la clave: improvisó la caracterización de un político frente al jurado.Asegura que la competencia es fuerte y le gusta, afirma, porque todas sus compañeras tienen diversos perfiles y proyectos específicos enfocados a la labor social.El arte es parte de su propuesta como aspirante al título de reina de Guayaquil. “El arte te da libertad, y las posibilidades de que las personas puedan acceder a cursos, que muchas veces son caros, son escasas. A mí el arte me cambió ”, dice. En ese marco elogia el legado del dramaturgo José Martínez Queirolo y promueve la creación de teatros.Tomsich se siente orgullosa de ser mestiza, como se describe. La mezcla de sus padres guayaquileños, su tatarabuelo croata y su abuela manabita, afirma, ha enriquecido sus raíces y tradiciones de vida.“Mi familia es superunida y mi confidente desde siempre es mi abuela materna, mami Rosi, ella es mi todo”, añade.También se muestra en contra de los estándares de belleza a los que se somete la mujer en los reinados. “La belleza es muy subjetiva y hay muchos tipos de belleza, todos somos hermosos en nuestras formas y hay gente bajita, gordita, alta, hay tanto tipo de personas que definir la belleza como medidas perfectas ya es quedarnos y no avanzar”, recalca. (I)<strong>Perfil</strong><br /> María Cristina Tomsich<strong>Edad</strong><br /> 22 años.<strong>Carrera</strong><br /> Estudia Comunicación Escénica en la Universidad Casa Grande.<strong>Reinados</strong><br /> Es la primera vez que participa en este tipo de torneos.<strong>Proyecto</strong><br /> Implementar talleres artísticos en zonas vulnerables de la ciudad vinculando sus estudios de teatro con su labor social.