No hace falta golpearse la cabeza para padecer un insidioso sangrado entre la cubierta suave de su cerebro y el órgano en sí que en días, semanas o meses puede amenazar su salud.
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El consumo de alcohol o la obesidad pueden contribuir a generar estas serias lesiones.


No hace falta golpearse la cabeza para padecer un insidioso sangrado entre la cubierta suave de su cerebro y el órgano en sí que en días, semanas o meses puede amenazar su salud.
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Casos reales y aplicaciones prácticas para marcas y profesionales se verán en esta cita, en el Gran Guayaquil, este 26 de febrero, y en Quito, el 2 de junio.
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