Muchas personas de la tercera edad usan computadoras para enviar correos electrónicos, y teléfonos celulares para hacer llamadas y escribir mensaje de textos; pero en el manejo de plataformas digitales, llenar formularios para realizar trámites en línea, generalmente piden ayuda a un nieto, sobrino, o pagan los servicios de un tramitador digital.


Lectores opinan que en Ecuador en vez de facilitar la atención a clientes y usuarios adultos mayores, se la dificultan con llenar papeleos físicos y digitales y deben pedir ayuda a nietos.



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Katty Miranda Brito

Nuestros adultos mayores tienen que lidiar con un mundo que no es el que dejaron sus esfuerzos, y es nuestro deber como ciudadanos activos y que disfrutamos de una realidad más afable, por el esfuerzo que ellos hicieron y algunos aún hacen, de ayudarlos.

El hacer trámites en instituciones públicas y privadas a través de internet con muchos formularios no conocidos por el usuario promedio, y mucho menos por nuestros ciudadanos mayores de edad, raya en una discriminación que muchas veces hace más vulnerable a la tercera edad frente a los jóvenes de su entorno, quienes utilizan esa ventaja de la tecnología para su beneficio.

Hago un llamado a quienes administran formularios electrónicos a tener una mirada a la senectud y sus limitaciones. Los trámites de la tercera edad pueden ser resueltos con calidad y calidez por parte de seres humanos, servidores públicos y privados. No les debemos hacer sus últimos años complejos, con papeleos electrónicos, sino acercarles los servicios a ellos tendiendo una mano solidaria y amiga a sus quejas, a veces con motivo o sin ellas, producto del respeto que debemos tenerles por sus canas. (O)

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Mauricio Jaime Gutiérrez

Es complicar la vida a nuestros padres y abuelos, que el Estado, y las instituciones privadas, les obliguen a realizar trámites, pagos, por internet, atenderles denuncias por medio de plataformas digitales, etc.

Ya nos complican la vida con pésimos tratos a los clientes y usuarios de servicios, que somos más jóvenes, que llamamos a una institución y nos atiende una grabadora, que mandamos un mensaje telefónico a un servicio de internet, por ejemplo, y envían un mensaje escrito que es el mismo modelo que manda electrónicamente una máquina, nada es personalizado. A la tercera edad atiéndanla en sus casas. Ellos no dominan plataformas ni equipos de alta tecnología. ¡Basta, los que hacen eso algún día también van a ser viejos, si no se mueren antes! (O)

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Julio María Díaz

Ecuador es el país de las cosas engorrosas, de los papeleos físicos y electrónicos, de atenciones a los clientes por robots, grabadoras, etc.

Al cliente lo enganchan con publicidad, le cobran caro los bienes y servicios, y cuando a usted le toca reclamar, lo mandan que denuncie por trámite digital, no les importa si es viejo. (O)