Víctor Hugo Páez Vallejo
Primero, la Policía necesita una reforma absoluta en cuanto a la selección de sus efectivos desde el punto de vista físico e intelectual; no se necesitan genios, pero sí se necesitan personas que tengan excelente condición física para poder actuar cuando sea necesario, sin menospreciar a nadie, pero lo que vemos en la calle deja mucho que desear, y también se necesitan individuos comprometidos con el rol que van a desempeñar. (O)
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María Herrera
Considero que para proteger a los comercios de las extorsiones la Policía Nacional debe primero mejorar su elección de personal y contratar a gente comprometida y valiente que realmente cumpla con su labor. Además, la institución debe organizar rondas o patrullajes en todos los barrios del Ecuador, porque no puede ser posible que barrios de escasos recursos se encuentren en la indefensión por elementos policiales que no cumplen con su trabajo.
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Por otra parte, aunque no está relacionado con la labor policial, es necesario que las funciones Legislativa y Judicial actualicen las leyes para que estos individuos, que se lucran del temor de los comerciantes, sufran las consecuencias de sus acciones con múltiples años en prisión y devolviendo el dinero que tomaron a la fuerza. (O)
José Sánchez
Considero que la Policía puede tomar muchas acciones, como hacer que cada local cuente obligatoriamente con el botón de pánico y habilitar más UPC en más barrios para que cuando ocurra alguna extorsión o emergencia no se demoren ni cinco minutos en llegar al rescate de la ciudadanía. En la actualidad, las UPC son pequeñas y abarcan zonas muy grandes, lo que no permite garantizar la seguridad ciudadana. (O)
Juan García
Para luchar contra las extorsiones es necesario que la Policía Nacional cree una campaña comunicacional de los pasos por seguir para que tanto la ciudadanía como los locales comerciales puedan protegerse. (O)
Milton Rivadeneira
La Policía Nacional debe crear un sitio web para receptar denuncias y evidencias de amenazas de extorsiones, inmediatamente disponer de agentes que intervengan las comunicaciones del lugar y, de ser posible, ubiquen a policías encubiertos para que procedan a capturar a extorsionadores. (O)