El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado la visita a Ecuador de su titular, Marco Rubio, para la semana venidera. La agenda de diálogos con el presidente Daniel Noboa pasa por los temas de cooperación en seguridad y relaciones comerciales, hasta las cuestiones geopolíticas que son de interés para el Gobierno del presidente Donald Trump.

Rubio no es un personaje desconocido para el país. Hijo de inmigrantes cubanos que se radicaron en Miami, Florida, fue senador del Partido Republicano por ese estado desde el 2011 hasta inicios de este año, y en ese espacio estuvo pendiente de la política de la región asumiendo, incluso, posiciones críticas hacia los Gobiernos de izquierda, y apoyando a los de derecha.

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Así, por ejemplo, al Gobierno de Venezuela lo llamó “la narcodictadura de Nicolás Maduro”; al de Cuba, un “régimen criminal” que es “enemigo de Estados Unidos”; y describió a Nicaragua como “un centro de migración masiva ilegal”. En el gobierno de Rafael Correa, en tanto, envió varias cartas al Senado y al presidente estadounidense de turno reclamando por el irrespeto a las libertades y derechos humanos. En contraste, con Lenín Moreno y Guillermo Lasso impulsó iniciativas legales para fortalecer el comercio.

Noboa ha buscado tener una relación cercana con Trump para ampliar la colaboración bilateral. “La Administración de Trump, y he hablado con Marco Rubio, tiene altas expectativas en relación con Daniel Noboa y la cooperación que podemos tener con los países andinos, como seguridad y comercio”, dijo hace tres meses otro integrante del gabinete de Trump, Robert F. Kennedy Jr., en una entrevista con este Diario.

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En ese contexto, la visita de Rubio puede ser una importante oportunidad para fortalecer los vínculos entre ambos países, considerando que EE. UU. es nuestro mayor socio comercial y uno de los principales cooperantes en seguridad y defensa.

Cualquier acuerdo que se concrete entre las naciones será bienvenido siempre que responda a los intereses nacionales. (O)