Este año el invierno ha causado estragos en 21 provincias del Ecuador. Así lo revela un informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) que registra los eventos adversos del 1 al 28 de enero.
Los reportes son convenientes para que los organismos de auxilio de las entidades del Estado tengan un mapa claro de hacia dónde dirigir los esfuerzos.
A la par, conviene que se alimenten de la información de las entidades que hacen análisis climatológicos, a fin de adelantarse con prevención e incluso, de ser necesario, evacuar sectores en riesgo.
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En el caso de Ecuador, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) es la entidad técnico-científica oficial que monitorea e informa sobre el estado del clima, tiempo y recursos hídricos. Da pronósticos y alertas tempranas.
A nivel internacional existe la Organización Meteorológica Mundial y grupos gubernamentales de Madrid, Alemania, Canadá y otros que ofrecen información.
El reciente análisis sobre efectos del invierno de la Secretaría Nacional de Riesgos anota que en lo que va del año los deslizamientos representaron el 48,6 % de los eventos adversos, seguidos por inundaciones (23,5 %) y lluvias intensas (9 %), con mayor recurrencia entre el 25 y 27 de enero, periodo de mayor intensidad de la época invernal.
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Los Gobiernos central y locales están obligados a labores de prevención con muros de gaviones en zonas de riesgo para contener ríos, crear diques, mantener canales de drenaje y alcantarillado en óptimo estado, así como ofrecer información permanente y evitar las construcciones en laderas o al borde de ríos.
La ciudadanía también debe hacer su parte evitando riesgos ante lluvias fuertes; los conductores, revisando el estado de llantas y vehículos.
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Los eventos naturales pueden presentarse, pero tomar precauciones a nivel público y privado puede evitar desgracias. El inicio de la temporada invernal deja de momento un escenario marcado por emergencias en la Costa, Sierra y Amazonía. (O)





















