La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define la felicidad como estado de grata satisfacción espiritual y física o ausencia de inconvenientes y tropiezos. Tiene múltiples sinónimos y mucho se ha escrito sobre su significado y perdurabilidad. Hoy, 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, fecha proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas en una resolución de 2012.
En la actualidad el mundo atraviesa una etapa de alta inestabilidad geopolítica y económica agravada por las tensiones de riesgo en Medio Oriente y una lucha por el liderazgo global entre Estados Unidos y China. Los efectos emocionales en la población no se pueden desconocer, pero también hay que reconocer de manera personal motivos de felicidad, estado que los seres humanos por naturaleza pasan por alto, pero están ahí.
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Día Mundial de la Felicidad: ¿Qué significa ser felices para los humanos?
Firmar contrato de trabajo, adquirir una casa, dar educación a un hijo o hasta soplar una vela de cumpleaños son, entre otros, logros o causas de felicidad.
El Día Internacional de la Felicidad se origina en una propuesta de un pequeño país ubicado al sur de Asia, el Reino de Bután, que desde los años setenta promueve la bandera de la Felicidad Nacional Bruta (FNB), con un indicador que prioriza el bienestar psicológico, la salud, la inclusión, la buena administración, el desarrollo sostenible... el diseño de políticas públicas que tienen como objetivo la felicidad entendida en bienestar.
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Médico y escritor: “La felicidad no es algo que debas perseguir, es algo que puedes descubrir”
Así detallado, este día es propicio para recordar a los Gobiernos y líderes mundiales que son responsables en gran medida de la felicidad de sus pueblos.
La división, los conflictos bélicos, la violencia en todos los niveles, la falta de libertadores son enemigos de la felicidad. Que los regímenes tienen la obligación de hacer su parte es muy cierto, pero también la sociedad está llamada a reconocer cada día cómo contribuir a su propia felicidad y reconocerla en cada detalle personal, en cada logro familiar y por qué no en cada aporte que llega a la comunidad y que como sociedad se debe hacer. (O)