La tentación de sustraer lo que parece no estar suficientemente resguardado se manifiesta de manera más agresiva en el mundo digital, donde los ciberdelincuentes se ven favorecidos por la clandestinidad y la operatividad remota. A ello abonan la inexperiencia, desconocimiento o descuido de quienes manejan la parte informática de instituciones, empresas y organizaciones.

Debido a ataques cibernéticos, con secuestro de información que permite consultas y pagos de los abonados, la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) fue declarada en emergencia institucional y se anunció la creación de la Gerencia Nacional de Ciberseguridad.

Los ataques informáticos y la manipulación de datos no son nuevos. Tampoco los ejecutan genios, sino sujetos ambiciosos sin límite moral que logran reclutar cómplices dentro de las instituciones, sean estas financieras, gubernamentales o de cualquier índole. Una muestra de ello es WikiLeaks, organización declarada sin fines de lucro que consigue que le filtren información interna sensible, de presunto interés público, y la publica a través de su sitio web, hecho que lesiona los intereses de unos actores y favorece a otros.

El secuestro de información se genera con múltiples propósitos, como vender las bases de datos o pedir rescate a la parte afectada para ‘devolverle’ el acceso a esos datos. Y es precisamente en la era digital cuando las personas, su seguridad e incluso sus bienes han pasado a depender de los datos informáticos alojados en servidores de los que muchísima gente no tiene idea alguna de su manejo, ubicación ni términos legales de operación.

Contra los hackers y la delincuencia en la esfera digital se precisan mecanismos óptimos de ciberseguridad, con acción preventiva y de respuesta tecnológica acorde con los avances diarios. Se habla de la necesidad de contar con legislación pertinente, pero antes, en el país –en lo público y lo privado–, debe haber un diagnóstico sobre el nivel de seguridad digital con que se cuenta para inmediatamente implementar soluciones efectivas. (O)