El tercer domingo de enero es el Día de Martin Luther King. Una fecha festiva en Estados Unidos, pero más que eso, es un nombre para recordar por su liderazgo a favor de los derechos civiles, la justicia y la igualdad.
El legado de Luther King se lee en cada una de las reseñas y libros que se han escrito sobre él, en las películas que se han hecho, pero sobre todo en los logros e igualdad que hoy se disfrutan, más allá de retrocesos puntuales y una vigilia que no puede descuidarse para evitar viejas y nuevas formas de discrimen silencioso.
Publicidad
Martin Luther King, el hombre afro que se atrevió a soñar
En la actualidad hay nuevos enemigos que contribuyen a la desigualdad y precisamente las herramientas que usó Martin Luther King en 1955 son poco activadas: organización, compromisos concretos, acuerdos, madurez.
Entre los movimientos que reseña la página web de la Embajada de Estados Unidos en Argentina, anota un capítulo de 1955, cuando Martin Luther King se había mudado a Montgomery, Alabama, y vio, “cómo en muchos otros estados del sur, los afroamericanos tenían que viajar en la parte trasera de los autobuses públicos” y organizó un boicot. “Cualquier persona, negra o blanca, que estuviera en contra de la segregación racial no usaba el transporte”. Hubo arrestos y otras presiones, pero en 380 días el movimiento logró que la ley de segregación se declare inconstitucional. En 1963 marchó por la aprobación de derechos civiles iguales en Estados Unidos.
Publicidad
Hoy la lucha por tales derechos tiene rostros distintos, según el país. En Ecuador, por ejemplo, es imperativo defender la vida frente a la violencia criminal, exigir justicia, oportunidades e igualdad en educación, salud, trabajo, respetar la diversidad tanto cultural como de pensamiento.
Las redes sociales visibilizan que muchos van en dirección contraria al legado de Luther King, con discursos de odio, polarización, desinformación que relativiza el valor de la verdad. Pero puede el legado marcado en una frase: “La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión, es la presencia de justicia”. (O)