La av.Narcisa de Jesús, la av. Samborondón y otras de Daule presentan similitud en sus modificaciones, como que tienen a la misma empresa asesora; esa similitud consiste en abrir retornos estrangulando la vía, ocasionando cuellos de botella, que un vehículo que circula por izquierda se tope de improviso con un muro, que los carriles serpenteen a lo largo de la vía, ¿existe algún estudio que indique cuál es la cantidad de vehículos que se han estrellado en estos retornos?

La ciudad sigue creciendo a lo largo y ancho, sin embargo, es lamentable observar cómo los municipios y prefecturas esperan los interminables atascos y embotellamientos para ampliar las vías, ¿no existe un solo planificador burócrata que pueda visualizar el crecimiento de un sector y desde el inicio construir u ordenar construir vías de acceso de cuatro, seis u ocho carriles?

La Elías Dau Briones, que une la vía Salitre con Villa Club, fue construida hace algunos años, de cuatro carriles; con cada lluvia se inundan muchos tramos, ¿alguien ha ordenado trabajos de drenaje que eran muy sencillos hasta hace dos años?; actualmente siguieron autorizando la construcción de viviendas a ambos lados de esa vía, que están en relleno, por lo cual esa agua no tendrá drenaje, y lo importante, si ya estaba pensado el crecimiento habitacional de ese sector, ¿por qué no construyeron una vía de ocho carriles? Recuerden este escrito tres años más adelante, por la carga vehicular y caos que existirá.

Publicidad

La vía principal de La Joya, que sí es de ocho carriles y que ya está saturada, sin embargo, se autoriza la construcción de nuevos centros comerciales que someterán mayor presión a esta vía.

En resumen: muchos de los conflictos viales que existen en estos tres cantones son producto de falta de planificación, de falta de visión y de estrategias a largo plazo. ¿La Aerovía no es un perfecto ejemplo de lo indicado? Y ahora vamos por el transporte fluvial, no me queda más que mirar hacia el cielo. (O)

David Ernesto Ricaurte Vélez, ingeniero mecánico, Daule