El Estado puede ahorrar mil millones al año si deja que los puestos de “libre remoción”, es decir, las gerencias, direcciones y coordinaciones en el Gobierno central y en Gobiernos autónomos descentralizados, los ocupen los servidores de carrera, que conocen las normas y procesos para una pertinente, eficaz y eficiente ejecución presupuestaria. Los servidores públicos podrían teletrabajar desde sus propias parroquias y barrios, propiciando un Estado coordinado y eficiente. (O)

Diego Fabián Valdivieso Anda, economista, Quito