Muy preocupado, pude escuchar a prestigiosos médicos internistas comentar sobre lo inseguro que resulta en este momento levantar las restricciones en la pandemia por el COVID-19, dado que existen todavía tasas ocupacionales elevadas en las diferentes casas de salud. Estos sacrificados profesionales deben ser considerados como opinión válida.

Por otro lado, sorprende que hay cierto nivel de apatía de la población por vacunarse contra el coronavirus, puede observarse que los puntos de vacunación están vacíos, por numerosas razones.

He podido constatar la inobservancia a las disposiciones respecto a aglomeraciones, al uso de mascarillas (bajarse la mascarilla para taparse solo la boca es lo mismo que nada), no se respetan los aforos con la excusa -muy válida por cierto- de reactivar la economía.

Vamos a ir levantando las restricciones sistemáticamente, mientras la población sigue apática con las normas sanitarias y con la vacunación. Por otro lado, hoy conocemos por las noticias que los aerosoles son agentes transmisores del virus, y el no respetar las normas sanitarias con la influencia de nuevas cepas, podría llevarnos a una tercera ola de contagio, como en países del primer mundo.

Sugeriría al COE nacional (Comité de Operaciones de Emergencia Nacional) y al COE cantonal, correlacionar el número de vacunados, como una condición adicional y necesaria para levantar las restricciones durante la pandemia, pues en el estado que se encuentra la población, opino que no es prudente que se levanten las medidas restrictivas sin tener el debido soporte correspondiente del verdadero número de vacunados, para lograr la tan deseada ‘inmunización de rebaño’. Hago votos porque esta sugerencia sea acogida y que sigamos todos en la lucha contra el COVID-19. (O)

Eduardo Javier Orús Guerra, ingeniero comercial, Guayaquil