En los últimos días se han observado una gran cantidad de accidentes de tránsito en la ciudad. Considero que para entender parcialmente la situación, solo necesitamos acudir a los lugares donde se realizan los exámenes para adquirir la licencia de conducir y se responden preguntas insulsas que no tienen ningún valor para instruir al futuro conductor sobre cómo manejar responsablemente. Pues el mayor problema, y bien difícil de resolver, es la mentalidad de la gente, ese quemeimportismo que muestran, el irrespeto, la prepotencia e ignorancia, como si estar tras un volante les da el permiso para matar sin entender que les puede costar su propia vida.

Por otro lado, en urbanizaciones privadas, como Entre Ríos, se permite a menores de edad aprender a manejar porque están acompañados de un adulto, sin mencionar que las calles de una urbanización no es el lugar ideal para hacerlo. ¿Quién atestigua que ese adulto sabe manejar como es debido? Si no es el caso, ese menor podría aprender las mismas malas mañas del adulto sin que él esté consciente de sus errores.

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Lo correcto es que todo joven que quiera adquirir su licencia realice su curso de aprendizaje en una escuela de manejo responsable, debidamente autorizada. Y que la ATM endurezca su cuestionario de tal manera que los futuros conductores aprendan a manejar como se debe. (O)

Nelly Lozada García, Guayaquil