De los múltiples casos de violaciones a menores de edad en nuestro país, tomo como referentes tres que engloban restantes hechos execrables de conocimiento público:

Una madre de tres hijos cuyo cónyuge la maltrataba de manera recurrente, para esquivar el maltrato abandonaba el hogar y regresaba. Un día, el hombre en ausencia de la mujer mató a sus tres hijos.

Una alumna de un colegio fiscal de Guayaquil fue violada por algunos años por el vicerrector y el médico del plantel, lo sabían las amigas de la adolescente; al cumplir 16 años se suicidó, la madre no sabía de los abusos. Los abusadores están libres.

El caso Querubines, en el que una familia, amigos y conocidos abusaron de unas niñas en mucho tiempo. La madre nunca se había enterado. ¿Dónde está la madre en el transcurrir de la vida de sus hijos? Cuando una mujer decide ser madre debe tener en cuenta a qué hombre escoge, porque no se puede procrear a partir de una relación fugaz y aventurera. Si una mujer considera que no tendrá tiempo para seguir al detalle el crecimiento de sus hijos, que no procree. (O)

Amada María Naranjo Rodríguez, profesora, Guayaquil