Las placas de la corteza terrestre están sometidas a tensiones. Los sismos o terremotos se producen por el choque de las placas en que está dividida la superficie terrestre.
La corteza terrestre está separada en distintas partes que forman lo que se conoce como fallas sísmicas. En la zona de roce (falla) la tensión es muy alta y a veces supera a la fuerza de sujeción entre las placas; entonces se mueven violentamente provocando ondulaciones y liberando una enorme cantidad de energía. En el transcurso del tiempo, las placas se van moviendo y llevándose continentes. La intensidad o magnitud de un sismo en la escala de Richter representa la energía liberada y se mide en forma logarítmica del uno al nueve. El hipocentro o foco es la zona en el interior de la Tierra donde se inicia la ruptura de la falla; desde ahí se propagan las ondas sísmicas. El epicentro es el punto en la superficie terrestre situado directamente encima del hipocentro. Ecuador, dada su localización geográfica, es altamente sísmico. Los temblores son comunes en la zona del Pacífico. (O)
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Wilfrido Barragán, Guayaquil