La vida es un invento diario, nacimos sin nada y nos iremos sin nada, venimos arropados por un pañal y nos vamos investidos de una mortaja con diferentes formas, de ahí que el secreto del éxito no es vivir por vivir, lo importante es saber vivir y buscarle un objetivo que nos permita ser feliz, todo tiene sus riesgos, exactamente ahí está la expectativa, el éxito.
Me encanta el poema de Alfred Tennyson que en su parte final dice: “Cierto es que cualquier cosa que acontece más la siento cuando más duele; aun así, es mejor haber amado y perdido que no haber amado jamás”.
O la inmortalidad de la gota del rocío que emerge de la nada en primavera, se posa en la piel de la más bella flor, ayudándola a crecer.
Publicidad
Si Dios nos dio algo de lo cual nos vanagloriamos es la libertad, y por ella hemos luchado toda la vida desde la comunidad primitiva, el esclavismo, el feudalismo, el capitalismo, el socialismo, siempre libres como el viento, como el fuego, como el agua, la escena más triste siempre fue ver con tristeza la aparente felicidad de un pájaro enjaulado, o un elefante en un circo, o un león en medio de una jaula sin acercarse a su selva, a su montaña, a su extenso valle donde pueda disfrutar de su libertad.
La libertad no solo para el amor, para todo, para hacer lo que realmente le guste a cada uno de nosotros, no lo que se le ocurra a cualquier fantoche de la esquina, ¡no!, si todos tenemos inteligencia y un universo que es nuestro y al cual nos pertenecemos.
¿Que podemos fallar? Sí, es verdad, esa es una posibilidad, pero hay miles de oportunidades para volver a empezar porque la vida jamás termina hoy; la vida es siempre hasta la eternidad.
Publicidad
Hay todo un universo lleno de posibilidades y emprendimientos que esperan por ti. Hay que arriesgarse. Ese es el secreto del éxito. (O)
Hugo Alexander Cajas Salvatierra, médico y comunicador social, Milagro

















