Es una pena que cada vez que visito con frecuencia las playas de las provincias de Santa Elena y de Manabí las encuentro más sucias.

La falta de educación pone en riesgo nuestros mares, biodiversidad y a nosotros, por los plásticos y las redes de pesca que abundan en las playas. Los animales mueren asfixiados porque ingieren dichos residuos que los humanos botan al mar.

Un océano sano es indispensable para la vida. Me da mucha impotencia, llevo desde el año pasado tratando de contactarme con alcaldes y con las personas que trabajan en el Ministerio del Ambiente, no atienden, no sé a quién puedo contactar para denunciar que esto no se puede quedar así, para solucionar el problema tenemos que empezar con la educación. (O)

Heidi Manvik Castro, 25 años, avenida Samborondón