“Autismo y humanidad: toda vida tiene valor” es el lema propuesto para este 2026, con el objetivo de reivindicar la dignidad y el valor de las personas con autismo. Cada año, el 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha clave para promover la comprensión, la aceptación y la eliminación de estigmas y barreras.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1 de cada 100 personas en el mundo presenta autismo. A pesar de ello, aún persisten ideas erróneas. El autismo no es una enfermedad, sino una forma distinta de percibir, procesar e interactuar con el entorno.

De acuerdo con el DSM-5, el autismo es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado principalmente por dificultades en la comunicación social y patrones de comportamiento restringidos o repetitivos. Sin embargo, es fundamental comprender que se trata de un espectro. Esto implica una gran diversidad: desde personas con alta autonomía y desarrollo académico y laboral hasta aquellas que requieren apoyos significativos en su vida diaria.

Publicidad

Uno de los mitos más extendidos es creer que las personas con autismo no sienten emociones. Esto es falso. Sienten, experimentan y expresan emociones, aunque en muchos casos pueden presentar dificultades para reconocerlas o comunicarlas de manera convencional.

Como sociedad, nuestro rol no es excluir, sino comprender y adaptar. Promover un lenguaje respetuoso, generar entornos inclusivos y realizar ajustes razonables en espacios educativos y laborales son pasos fundamentales hacia una verdadera inclusión.

En nuestro país, tanto en casas, escuelas y en el ámbito laboral, es importante promover comprensión, respeto e inclusión para construir una sociedad más empática y accesible para todos. (O)

Publicidad

Publicidad

Rodrigo A. Ríos Córdova, coordinador de la Escuela de Psicología de la UIDE, Loja