Playas es un balneario de la provincia del Guayas, este lugar cuenta con playas muy extensas, un gran clima y olas muy grandes.

Cuando éramos pequeños, pasábamos vacaciones en Playas. Mi padre nos enseñó a nadar y a tomar los tumbos. Cuando venía la ola y estaba en su máxima altura, ahí la atravesábamos. Al pasar la ola, no tocamos fondo y teníamos que nadar de regreso o esperar la siguiente ola para volver a la playa. Ya en la playa, la marea regresaba con fuerza, tenías que mantenerte muy firme, por cuanto si el mar te vencía, podrías ahogarte con el remolino. Estos entrenamientos los podíamos hacer solo los fines de semana cuando regresaba mi padre.

El padre Alfonso Avilés y otro sacerdote amigo habían llevado a playas a algunos alumnos de su congregación. A dos de ellos se los llevó la corriente y se echaron al agua. Lograron salvar a los chicos, pero ambos se ahogaron. El amigo del padre Alfonso apareció al día siguiente en la playa, también muerto.

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En su velatorio, el arzobispo de Guayaquil se expresó de él como “el pastor que dio su vida por sus ovejas”. (O)

Sucre Calderón Calderón, abogado, Guayaquil