Mejorar el sistema de salud a cargo del Estado es cuestión de buena voluntad, de recursos económicos y de probidad, ética y moral. Si esto existe en los servidores públicos del Ministerio de Salud, el país estará salvado. Ética y moral para adquirir las medicinas que verdaderamente requieren nuestros enfermos en los hospitales y casas de salud, disponer de profesionales especializados para cada rama de la medicina y buena voluntad para tomar las decisiones más idóneas en beneficio de los enfermos, disponiendo de un presupuesto que permita cumplir con estos objetivos. (O)
Gustavo Chiriboga Castro, Quito