Luego de casi 20 años hice uso de la vía Babahoyo - Quevedo, y fue decepcionante e increíble observar que la ruta más transitada del país sea en la mayoría de su longitud de dos carriles, uno ida y otro vuelta. Mientras que el mundo busca la manera de acortar distancias y optimizar los tiempos, el Ecuador se encuentra 40 años atrasado.

¿Han sufrido el cuello de botella de Jujan? ¿No existe poder en el mundo que haga ensanchar ese tramo? ¿Qué pasó con todo el dinero de la última bonanza petrolera, se usó únicamente para reparar las vías y no ensancharlas a ocho carriles?, porque ese número es la cantidad de carriles que se requieren en vías tan vitales para el país como la de Guayaquil - Santo Domingo, Guayaquil - Manta, Guayaquil - Machala, ¿no les parece que deberían ser de ocho carriles las vías a Playas y Salinas y otras importantes vías de conexión entre ciudades no deberían bajar a cuatro carriles? Es de locos pensar, entonces, en túneles que unan la Costa y Sierra y nos comuniquen rápidamente con Cuenca y Quito. Ya es hora de que el Estado planifique las vías necesarias, expropie tierras, y deje a la empresa privada su construcción, operación y mantenimiento... ah, perdón, dije una mala palabra: privatización, disculpen, entonces sigamos como estamos. (O)

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David Ernesto Ricaurte Vélez, ingeniero mecánico, Daule