Desde esta tribuna del pensamiento, la cultura y la justicia, analizamos un tema cotidiano, pero significativo para el desarrollo integral de nuestra sociedad: las formas correctas de saludo y su relación con las normas de urbanidad y el buen uso del lenguaje.
El saludo no es un simple formalismo, constituye la puerta de entrada a la convivencia social. En él se refleja el respeto, la educación y la intención de establecer una comunicación armoniosa. Por ello, la reciente aclaración de la Real Academia Española (RAE) sobre el uso de “buen día” y “buenos días” resulta de especial interés.
Durante años ha existido la duda sobre cuál de estas expresiones es la correcta. Según la Real Academia Española ambas formas son válidas y cumplen la misma función comunicativa. Sin embargo, “buenos días” es la forma tradicional y la más extendida en el español general, consolidada históricamente como la fórmula predominante de cortesía.
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El uso del plural responde a una tradición lingüística propia del español, donde muchas expresiones de saludo adoptan esta forma como muestra de énfasis o cortesía, tal como ocurre con “buenas tardes” o “buenas noches”. No obstante, “buen día” también es correcto y se emplea ampliamente en América Latina, especialmente en regiones como el Río de la Plata, donde su uso puede estar influenciado por otras lenguas como el italiano.
Más allá de la corrección gramatical, es importante considerar el contexto cultural y social. En países como el nuestro, Ecuador, ambas expresiones son comprensibles y aceptadas, aunque “buenos días” continúa siendo la forma más formal y recomendada en ámbitos profesionales, académicos y jurídicos. E independientemente de estos aspectos sigue siendo la más utilizada en situaciones cotidianas.
En conclusión, no existe un error al decir “buen día”, sin embargo, sí una preferencia normativa y tradicional por “buenos días”. Adoptar esta última en contextos formales contribuye a fortalecer las normas de urbanidad y proyecta una imagen de respeto y educación.
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En tiempos donde la comunicación define gran parte de nuestras relaciones, cuidar estos detalles es también una forma de construir una sociedad más cordial y consciente de su identidad lingüística. (O)
Elio Roberto Ortega Icaza, mediador y abogado criminalista, El Coca

















