La Agencia Metropolitana de Control destinó 182 funcionarios, sin embargo, la respuesta de la ciudadanía por acceder a su derecho al voto fue alta, causando largas filas de espera en los exteriores de los recintos electorales. Agentes metropolitanos se despliegan por todos los recintos para intentar controlar las aglomeraciones y controlar el respeto a normas de bioseguridad para evitar contagios de COVID-19.

En el sur y norte de Quito se registran largas filas en los exteriores de los recintos electorales. La mayoría, sin respetar el distanciamiento físico. En las parroquias rurales la historia se repite, extensas filas humanas rodean los recintos electorales y las calles aledañas. En varios puntos se evidencia pestos informales de venta de alimentos sin ser sancionados por la institución competente.

Las ventas no regularizadas se sancionarán con el 50% de una Remuneración Básica Unificada (200 dólares). Esto, por utilizar el espacio público o vía pública para cualquier actividad comercial sin la respectiva autorización municipal según la AMC.

La supervisora de Control, Gabriela Obando dijo que han identificado tres lugares sensibles incluyendo la parroquia de Tumbaco, hasta el momento han realizado dos clausuras y levantaron 20 actos de iniciación (multa) en los operativos encabezados por la AMC. Son más de 1500 funcionarios municipales están actuando en los operativos de control incluyendo a la Policía Nacional y Ejército, según Obando. La AMC está actuando como fuerza de reacción, es decir solo acuden a emitir la sanción y el trabajo disuasivo lo realizarían otras instituciones añadió.

Finalmente, dijo que la AMC solo ejercerá su control en los exteriores de los recintos electorales, en el interior no. (I)