La clave para que la ropa tenga una duración más larga es lavados cortos y fríos. Con esto, la ropa tendrá un aguante mayor, como si fuera nueva durante más tiempo. Es la conclusión de una investigación sobre el impacto de los tiempos del ciclo de lavado.

Los investigadores comprobaron como este tipo de lavado consigue que los prendas de vestir duren más tiempo, e incluso tiene un impato menor sobre el medio ambiente.

Los expertos, un grupo formado por académicos de la Universidad de Leeds y especialistas de Procter & Gamble, desarrollaron una nueva visión sobre cómo el lavado de ropa afecta al color y a la microfibra, que impacta a su vez en el entorno. Ya que cada lavada libera cientos de miles de microfibras que terminan en la naturaleza.

La investigación ha determinado que reducir tanto la duración del ciclo de lavado como la temperatura del agua, extiende la duración de las prendas y la cantidad de tinte y microfibras que se llega al medio ambiente.

“Estamos cada vez más familiarizados con la amenaza ambiental que representa la moda actual (cada ves menos duradera), pero también sabemos que los consumidores afirman que su ropa puede perder su forma, suavidad y color incluso antes de cinco lavados. Esto significa que es más probable que se deseche mucho antes”, afirma la autora principal del informe, Lucy Cotton.

Para obtener estos resultados, se realizaron pruebas, se lavaron 12 camisetas oscuras y 8 de colores brillantes, junto con paños blancos para probar la solidez del color. Las piezas estuvieron en la lavadora durante 30 minutos a 25 ° C y de 85 minutos a 40 ° C (ambos a 1.600 rpm) durante 16 ciclos cada uno.

Los resultados fueron una pérdida de color significativamente menor en las camisetas que se lavaron usando el ciclo más frío y rápido (74%) al mismo tiempo que se liberaron menos microfibras (52%).