El dantesco incendio ocurrido en Procarsa hace casi dos meses se conoció hasta en medios internacionales y aunque la pérdida parecía total, la cartonera más grande de Latinoamérica desde hace un par de semanas ya está trabajando y produciendo cartón para sus clientes, que representan al menos el 25 % del mercado nacional.

La alerta se dio a las 22:00 del 2 de noviembre y fue necesario que más de 600 bomberos acudieran al sitio para controlar las llamas.
Los representantes de Procarsa se muestran agradecidos porque no hubo pérdidas humanas y porque aseguran que gracias al esfuerzo de los trabajadores la empresa se está recuperando y nadie ha perdido su empleo.

El logro que más destacan es que en 25 días consiguieron arreglar parcialmente la máquina corrugadora que el 3 de noviembre estaba en llamas.
Gastaron entre 3 y 4 millones de dólares para repararla y aunque no funciona de forma automática (deben colocar los rollos de papel uno a uno), hoy producen entre 9.000 y 10.000 toneladas de cartón cada mes. Antes del incendio esa máquina producía 14.000 toneladas.

La corrugadora, que costaría en Alemania unos 9 millones de euros, es el corazón de una cartonera, es la que toma el papel y da la forma al cartón, así lo explica uno de los dueños de Procarsa, un colombiano que aunque prefiere no decir su nombre, asegura que si no hubieran reparado esa máquina, habrían perdido contratos importantes.

Por ejemplo, Procarsa vende 45 millones de cartones a Dole cada año, tienen un contrato por quince años.

Pero no solo ellos, hay decenas de clientes con quienes no podían quedar mal, así que en los primeros días debieron recurrir a la competencia para abastecer la demanda.

Además, les compraron materia prima para procesarla, pues en el incendio perdieron un mes de inventario de la materia prima (bovinas de papel reciclado),

Hoy, con contenedores, los ingeniosos trabajadores han creado una bodega en la que se almacenan al menos tres días de inventario.

Aunque aún se recogen los escombros y los representantes esperan que la aseguradora les devuelva las máquinas nuevas para volver al ritmo de trabajo de antes, revelan que están facturando la mitad comparado con antes del incendio. También se levantan paredes cortafuegos, lo que aseguran evitó que las llamas contaminaran toda la zona de producción. (I)