A más edad es menor la participación política de las mujeres en el país, así lo revela un estudio técnico de la Corporación Participación Ciudadana.

El estudio muestra que, en términos de participación política, mujeres de entre 22 y 33 años participan activamente en política. Y su presencia es visible desde varios ámbitos: afiliaciones, militancia y candidaturas.

Sin embargo, conforme sube el rango de edad se ve una caída drástica que genera una brecha grande. Y es así que las mujeres interesadas en política empiezan a abandonar esa actividad conforme pasan los años y se registran muy pocas que en sus cuarentas y cincuentas o más persisten en ese empeño.

Y son cuatro factores los que determinan esta disminución, de acuerdo con tres expertas en política y género.

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Múltiples roles, la desigualdad en recursos económicos, y el enfrentamiento al interior de las organizaciones políticas son las tres razones que enumera Dayana León, analista electoral.

"Las mujeres para participar necesitan tener tiempo para poder dedicarle a los procesos de representación y es ahí donde pasa esta disminución porque las mujeres a lo largo de los años van adquiriendo responsabilidades familiares, dedicarse en el ámbito privado o público", indica.

León señala que el factor económico también es otro influyente. "Para participar en política hay que enfrentarse a las barreras económicas porque tienes que contar con recursos para participar. Tienes que gastar en tu campaña, posicionamiento, invertir en imagen pública", explica.

Y un tercer elemento es el liderazgo eterno, que de acuerdo con León, no permite el crecimiento de las mujeres en un partido o movimiento político. Dice que hay un enfrentamiento en el interior de los partidos al ser una persona siempre un candidato, que incluso ya haya ocupado varios cargos públicos. Y para León esto imposibilita la participación de las mujeres.

"Las mujeres aún con reformas al Código de la Democracia siguen siendo rellenos de listas. Aunque es importante (la reforma), pero no significa que el acceso sea igual que la representación. Siguen las mujeres estando en las listas, pero siguen siendo los hombres los que tengan una representación", indica.

El Código de la Democracia establece la participación electoral de las mujeres de manera progresiva. Los partidos y movimientos políticos deberán cumplir con al menos el 15% de mujeres en la cabeza de sus listas en los comicios de febrero de 2021. En las elecciones seccionales de 2023, el porcentaje deberá llegar a 30% y a partir de los procesos subsiguientes a estas generales al 50%.

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Así también hay una obligación de paridad en los binomios presidenciales que se cumplirá a partir de las elecciones subsiguientes a los comicios generales.

Aún falta para que se vean los resultados, apunta la analista política Irene Vélez, quien menciona que hasta que ocurra esa igualdad gana la desilusión.

"Puede haber una desilusión de la mujer de no querer participar en política porque nuestra cultura demanda lo tradicional de la autoridad (imagen masculina), hasta que no vengan los primeros rompimientos. Ha habido ciertos puestos y cargos públicos, pero como autoridad electa no tanto. Creo que se da un momento de cansancio, de hartazgo en la política y decir: se me está yendo la vida aquí y no estoy viendo resultados en concretos y entonces optan por una vida familiar e incluso privada", expresa.

Pero, la consultora política Patricia Astudillo menciona que la barrera del machismo y la presión de la sociedad hacia la mujer de formar un hogar y tener hijos, de a poco se van rompiendo.

"Es una realidad que pasa en especial en Latinoamérica. Desde un análisis sociológico la misma juventud viene cargada de mayor fortaleza para enfrentar las estructuras caducas de la sociedad como la discriminación hacia la mujer en la política y la poca oportunidad de participación en espacios de poder. Pero esto se está rompiendo poco a poco", expresa.

En tanto, existen 15.872 expresiones denigrantes contenidas en 7.086 tuits hacia las mujeres, de acuerdo con el último monitoreo de Participación Ciudadana.

En este reporte se analizaron mensajes en Twitter a un grupo de mujeres en política, en cargos públicos, periodistas y activistas.

Las expresiones son por la apariencia física, pertenencia ética, clase social, desvalorización de los roles que desempeñan o alusión a los roles que supuestamente deberían desempeñar, y cosificación de la mujer. (I)