Los Trump han sido una familia preponderante y mediática por varias décadas en Nueva York y New Jersey, pero podrían tener problemas o beneficios de acuerdo a lo que puedan capitalizar a su favor tras el final de la polémica presidencia de Donald Trump.

Varios medios ya hablan de qué pasará con los hijos del mandatario luego del 20 de enero -fecha del cambio de administración- con el legado que dejará tras su paso por la Casa Blanca.

Donald Jr., Ivanka, Eric, Tiffany y Barron son los cinco hijos que ha tenido Donald Trump en sus tres matrimonios.

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Solo Barron es menor de edad y el pasado Día de Acción de Gracias pasó junto a su padre y a su madre, Melania Trump, en la Casa Blanca, mientras sus cuatro hermanos se reunían en la residencia presidencial de Camp David.

En ese lugar los cuatro mayores han comenzado a hablar de qué harán luego de enero, según una publicación de CNN en la que se menciona como Donald Jr. e Ivanka podrían aprovechar el apoyo político que ha recibido su padre mientras Eric trata de buscar nuevas oportunidades o, al menos, mantener a la Organización Trump para que sobreviva este episodio lo mejor que pueda.

Donald Jr. se ha convertido los últimos meses en el abanderado de la defensa de su padre y de buena parte de sus ideas, incluyendo apoyarlo en su discurso de que le hicieron trampa en las elecciones que perdió ante Joe Biden, pero para la que no ha mostrado ninguna prueba. Incluso el fiscal general William Barr, que responde a Trump y es uno de los políticos que más lo apoya, ha dicho que no hay pruebas de ningún tipo de fraude.

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Pese esto, Donald Jr. no piensa meterse de lleno en la política, sino en volver a su espacio en la organización familiar para encontrar nuevas oportunidades de negocio, no sin pasar primero a apoyar a los candidatos a senadores en Georgia, con lo que los republicanos se asegurarían la mayoría en el Senado.

Además es él quien podría guardar y aprovechar ese apoyo de "Hacer a Estados Unidos grande de nuevo", la frase principal de su padre, quien recibió en noviembre más de 74 millones de votos. Además de que apoya la venta de armas, es cazador y le gusta seguir la corriente a los fans de su padre. Pero esas mismas razones podrían afectar su pronto regreso al mundo empresarial.

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Mientras que Ivanka y su esposo, Jared Kushner, quien se ha desempeñado como uno de los asesores principales para los temas de Medio Oriente, tratan de explorar líneas paralelas para cuando su padre deje la presidencia.

Ambos se han movido inteligentemente en Washington, pero sus negocios, el de la organización y el de su marca propia (Ivanka Trump), serán afectados por la resaca y las opiniones de nepotismo durante los últimos cuatro años.

Sin embargo, en ese mismo tiempo Ivanka -también es asesora del presidente de manera oficial- ha podido mostrarse como una empresaria que apoya los negocios de mujeres, así como un mayor acceso a oportunidades para ellas. Ese ha sido su posición en su visita a una docena de países en los últimos años, incluyendo Latinoamérica. Esto le ha permitido trabajar también en el área diplomática.

En tanto, Eric Trump ha sido durante los últimos años quien se ha convertido en la cara de la Organización Trump y, por ende, es, según analistas, quien deberá enfrentar si en los diferentes mercados, especialmente dentro de Estados Unidos, se podrá mantener y ampliar la demanda de sus productos, principalmente de hostelería, cuando su apellido está asociado a particulares sectores e ideas en el país.

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"La pregunta es si habrá una audiencia dispuesta a pagar cientos de dólares la noche para quedarse en un lugar solo porque tiene el nombre ‘Trump’ en el exterior", dijo una fuente a CNN.

La respuesta a esta pregunta no se podrá saber hasta dentro de unos años. Aunque en el último año la polarización causada por su padre le ha 'gangrenado' algunos negocios a la empresa.

Algo más que podría cambiar para la organización es su ciudad principal, puesto que su sede tradicional en Nueva York podría pasar a Florida, donde el presidente quiere pasar más tiempo en su residencia histórica de Mar-A-Lago.

Esto, sin olvidar que la organización también podría enfrentar problemas legales por supuesto fraude fiscal, además de las acusaciones que se prevé se lanzarán contra su padre una vez que deje la Casa Blanca.

En el caso de Tiffany, quien en los últimos cuatro años ha permanecido en perfil bajo. El pasadomayo obtuvo su grado de abogada en la universidad de Georgetown, no se sabe hacia dónde podría dirigirse. Mientras que su hermano menor Barron, con 14 años, aún tiene mucho tiempo por delante para saber qué hará de su vida. (I)