Los efectos de la pandemia se van a reflejar en un cambio en el mapa social del Ecuador. Hasta finales de diciembre 1.8 millones de personas más estarán en situación de pobreza por ingresos y se reducirá la clase media en alrededor de 1.1 millones de personas.

Según el estudio desarrollado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Ecuador dado a conocer hoy y que comprende desde el primer caso confirmado en el país hasta la apertura intermedia en junio.

En base a este informe se prevé que la crisis tenga un doble impacto, porque además de la disminución de los ingresos de los hogares se incrementará la desigualdad; es decir, la distancia entre ricos y pobres será más grande.

El estudio señala que si bien la emergencia sanitaria afecta a toda la población, las familias con niños, niñas y adolescentes son las más golpeadas, impactando a alrededor de 715 mil hogares que pasarán a vivir en pobreza multidimensional.

A término de este año se calcula que 3.1 millones de niñas, niños y adolescentes caerán en pobreza multidimensional . Esto significa que sus hogares sufrirán una o más privaciones en educación, salud, alimentación, vivienda, trabajo y seguridad social por los efectos de la pandemia en el país.

De ellos, seis de cada 10 vivirán en situación de pobreza extrema multidimensional; es decir, experimentarán más privaciones de estos derechos.

UNICEF hace un llamado urgente a definir una estrategia de respuesta inmediata y recuperación, enfocada en los grupos más afectados por la crisis, en especial, los hogares con niñas, niños y adolescentes.

La organización estima necesaria una inversión del 2,4% del PIB ($2.599 millones), a través de la activación del sistema de protección social y sobre la base de una estrategia que proteja la inversión en paquetes de servicios esenciales y diferenciados de atención según sus características (I)