Científicos estadounidenses concluyeron en un estudio que la piel tatuada producía menos sudor que las áreas sin tinta y que el sudor emanado de las áreas con pigmento tenía más salinidad.
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Los científicos estimaron que la alteración de la sudoración es un hecho probado y "podría considerarse un posible efecto secundario clínico a largo plazo de los tatuajes".


Científicos estadounidenses concluyeron en un estudio que la piel tatuada producía menos sudor que las áreas sin tinta y que el sudor emanado de las áreas con pigmento tenía más salinidad.
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Lunes 19 de enero: Gabriela Rivadeneira, nueva presidenta de Revolución Ciudadana.
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