El control para evitar una posible concentración de frecuencias, en el marco del concurso público competitivo para la asignación de 3096 frecuencias de radio para medios de comunicación privados y comunitarios, se dará al final del proceso con la revisión de una denominada 'Declaración Responsable', una vez que se haya entregado el título habilitante.

Esto generó preocupación en la sociedad civil, que denuncian que se estaría divisando una posible concentración de frecuencias en manos de un empresario extranjero.

Así lo alertan la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios (Fundamedios) y el portal digital Plan V, en un informe en el que observan la participación del empresario mexicano Ángel González González.

Según estas organizaciones, González está compitiendo en este concurso por nueve matrices y 18 repetidoras en provincias. Las matrices identificadas son: Tropicálida Stereo 91. 3, Fabu Stereo 105. 7, Galaxia Stereo 88. 5, La Tuya 104. 5, Alfa Stereo, Platinum FM 90. 9, La Fabu 97. 3, Metro Stereo 88.5 y Joya Stereo 96. 1.

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Las mismas fueron señaladas en un informe de la Contraloría General del Estado al primer concurso de asignación de 1472 frecuencias que se convocó el 12 de abril del 2016 en el que se detectó irregularidades y que conllevó a que se lo declare nulo.

Fundamedios expone por ejemplo, que Andivisión S.A., y que aparece en la auditoría de la Contraloría, es propietaria de Tropicálida; Radiodifusora Trafalgar del Ecuador compite por la frecuencia Joya Stereo; Megacomunications, concesionaria de Fabu Stereo, Ridalto Ridaltosa S.A. vinculada a La Fabu, cuyo accionista es Adaratop S.A., que a su vez reporta como accionista a la uruguaya Cirvana Trading, en la que figura Ángel Gónzalez como su titular, desde el 2018.

Seis de estas empresas se ubican en Uruguay, y estarían vinculadas al empresario.

"Buscan en este concurso tener las mismas frecuencias", cuestionó Juan Carlos Calderón, presidente de Fundamedios, quien lamentó que las autoridades de Telecomunicaciones "no hayan encontrado evidencias" de esta posible concentración.

Como respuesta, el ministro de Telecomunicaciones, Andrés Michelena y el director de la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel), Xavier Aguirre en una rueda de prensa de este 17 de septiembre, defendieron la "transparencia" del proceso.

Michelena anunció que se incluyó una cláusula de Declaración Responsable que se revisará al final del concurso, para analizar si alguno de los concursantes están incumpliendo las disposiciones legales y constitucionales para atribuirse una frecuencia.

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"La concentración no se hace bajo el mismo nombre, sino de terceros. El trabajo minucioso se hará al final del concurso", indicó el ministro.

Y agregó: "No vamos a dejar que este proceso se empañe por críticas o denuncias que no están fundamentadas en el marco de la justicia. No vamos a perjudicar a ningún medio para que se dé de baja el concurso. El concurso es transparente. Si uno es dueño de una radio y se le entrega el título habilitante, esa radio deberá funcionar con esa persona". acotó.

Pero César Ricaurte, directivo de Fundamedios, cuestionó que el control se haga una vez que se entregue el título habilitante, y recordó que la Constitución prohíbe el "oligopolio y monopolio" de los medios de comunicación.

"Dicen que esta declaración les da la posibilidad de revisar si se cumplieron los requisitos. Creo que estamos ante una falacia. El momento en que están señalando que el control será a posteriori están faltando a la buena fe pública, porque saben que el momento en que generen el título habilitante generan derechos y entonces los concesionarios lo que van a hacer es plantear los recursos administrativos legales constitucionales, y no van a devolver la frecuencia".

Exhortó a las autoridades a ejercer sus atribuciones para evitar esta posible concentración de medios de comunicación, y negó que el objetivo sea echar abajo este procedimiento.

Aguirre aseguró que la revisión de esta Declaración Responsable será "post", es decir, después de la asignación de la frecuencia, en la que se determinará si hay irregularidades civiles, administrativas e incluso penales. De ser así se retirará el título habilitante.

Esta declaración se hace bajo responsabilidad de los participantes, quienes aseguran que cumplen con los requisitos y que no están inmersos en prohibiciones o inhabilidades para ser concesionarios de una frecuencia. Y de detectarse que cometieron perjurio, serán descalificados y se les revertirá la frecuencia otorgada.

Como parte de los avances en el proceso, el directivo de Arcotel detalló que al momento se encuentran en la revisión técnica, jurídica y económica de los documentos presentados por los 621 interesados en una de las frecuencias de radio FM.

Según las estadísticas oficiales, 424 concursarán por el método simplificado y 571 por métodos competitivos. En noviembre próximo empezará la entrega de los títulos habilitantes. (I)