Siete personas fueron detenidas el fin de semana entre los que están funcionarios de la Penitenciaría, quienes supuestamente ingresaban objetos prohibidos a la prisión. Ellos, según la Policía, además aprobaban visitas extraordinarias e incluso tramitaban de forma ilegal documentos para agilizar la prelibertad de los internos.

Desde febrero se investigó a esta banda. Las autoridades determinaron que dos ciudadanos que vivían en Quevedo eran quienes recibían los pagos por estos servicios en sus cuentas bancarias.

"Tras meses de investigación, se detectó que los implicados recibían dinero por favores dentro de la cárcel", refirió en su cuenta de Twitter la ministra de Gobierno, María Paula Romo.

Entre los detenidos están dos funcionarios del área legal y de recepción de la Penitenciaría y dos reos, uno de ellos un sargento dado de baja. (I)