El hallazgo del cadáver de un bebé que era devorado por gallinazos causó alarma a las 18:00 del martes en la vía que conduce a la comuna Tugaduaja, de la parroquia Chanduy, en el cantón Santa Elena.

Isaías Suárez relató que caminaba en busca de ganado por el sector conocido como Madera Negra cuando notó que varias aves estaban entre los arbustos y se acercó hasta que vio un bulto en el suelo.

El hombre pensó que se trataba de un animal, hasta que se acercó lo suficiente y quedó asombrado al ver que era el cuerpo de un infante, al parecer de días de nacido.

Suárez fue en busca de ayuda a la comunidad. Algunos moradores se acercaron a la zona y contaron muy apenados y al pequeño cuerpo se le notaban los huesos.

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“Cráneo, costillas y hasta piernitas ya estaban dañadas”, relataron los testigos, quienes se mostraron muy afectados por la escena y aseguraron que por el sector no viviría nadie.

Personal de la Policía Nacional acudió al sitio, minutos después llegaron agentes de Criminalística, de la Unidad de Muertes Violentas (Dinased) y un fiscal que dispuso el levantamiento del cadáver del recién nacido.

Hasta el momento se indagan las causas de la muerte del niño y se busca a los padres.

Hace un año en la vía Perimetral un neonato también fue abandonado, apenas horas después de nacer.

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El pequeño aún estaba conectado a la placenta a través del cordón umbilical y fue descubierto con vida por personal de limpieza que retiraba monte en una zona alejada de las viviendas, cerca de las 09:00.

La Policía acudió al sitio, lo envolvieron en una camiseta y lo llevaron al Hospital Universitario. Allí permaneció algunos días, pues presentaba picaduras de insectos. Tras varios días fue enviado a una casa hogar, donde los niños deben permanecer al menos seis meses antes de ser adoptados. (I)