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Coronavirus profundiza la crisis social en Venezuela

Gobierno reporta 333 contagiados y 10 fallecidos. Relatores de la ONU piden no arremeter contra quienes den información sobre la pandemia en el país.

CARACAS. Una mujer participa de una jornada de limpieza organizada por el barrio 23 de Enero, emblemático del chavismo. Foto: redaccion

Una coalición formada por más de 26 organizaciones humanitarias alertó sobre la profundización de la crisis humanitaria en Venezuela por la pandemia de coronavirus y reclamó a los Gobiernos del continente elevar la presión para lograr una solución a la situación política de esa nación.

Las organizaciones aseguraron que la situación en Venezuela “ha seguido deteriorándose” tras el brote de COVID-19 que ha dejado hasta ahora 333 contagiados y 10 fallecidos y amenaza con generar estragos en el deteriorado sistema de salud que tiene el país.

Al cuestionamiento de las ONG se suma el de un grupo de relatores de la ONU que denuncia que en Venezuela se está produciendo un “aumento de la estigmatización, los ataques y la criminalización de los defensores de los derechos humanos, incluidos periodistas”, desde que se declaró el estado de emergencia sanitaria el pasado 13 de marzo.

Los relatores aseguran que la población debe tener acceso a la información sobre la dimensión de la crisis sanitaria y las medidas que está aplicando el Gobierno, por ello piden a las autoridades que no adopten represalias contra profesionales de la salud, comunicadores y usuarios de redes sociales que brindan información de primera fuente y alertan a la población sobre la pandemia.

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Sin embargo, el líder chavista Nicolás Maduro se mantiene en que hay nuevos decesos por la enfermedad en el país, pero destacó, citando cifras de la Cancillería, que hasta el 30 de abril han fallecido en el exterior al menos 16 venezolanos, y agregó que “podrían ser más”.

Entre esos fallecidos figuran cuatro especialistas médicos venezolanos, uno en Ecuador, dos en España y otro en Nueva Jersey, Estados Unidos. En la cifra se incluye también a la atleta Michelle Martínez, ganadora de la medalla de bronce en bádminton en los Juegos Sudamericanos de 2018, quien falleció en Colombia.

Martínez, de 22 años, se desempeñaba como entrenadora en un club deportivo en la ciudad de Medellín. La atleta alertó la semana pasada a las autoridades sanitarias que tenía síntomas del virus y le recomendaron aislarse en su vivienda, dijo Maduro, y agregó que “nunca fueron a realizarle ninguna prueba”.

A raíz de la muerte de Martínez, Maduro ordenó repatriar a todo atleta venezolano que se encuentre en el exterior y que esté dispuesto a regresar.

En tanto, Maduro, quien informó de solo dos nuevos casos del virus en las últimas 24 horas, se refirió al manejo de la pandemia en el resto de los países y dijo que “lo que hay es un desastre” especialmente en Colombia y EE. UU., y destacó la labor de Irán, China y Rusia, registró El Nacional.

Testimonios

  • Judith, ama de casa: ‘La gente se ha tomado todo esto con mucha disciplina’

“Donde yo vivo es una zona caliente(popular), pero la gente ha sido muy disciplinada en cuanto a las medidas, usan tapabocas, y además empezaron a reunirse para hacer más tapabocas y regalar a los vecinos”, dice Judith, desde Caracas.

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La mujer comenta que el virus ha afectado la socialización de los niños y jóvenes, y cuenta que en el centro de su localidad hubo un caso de COVID-19, pero que la infectada, quien llegó de Colombia, fue tratada y ya se recuperó.

Judith expresa que el Gobierno ha hecho una campaña bastante amplia sobre los cuidados y que la policía visita las viviendas para vigilar que se cumplan. “Han ido casa por casa incluso con médicos cubanos para ver si hay algún caso o algún indicio”, refiere y dice que pese a toda la situación, la gente trata de llevar su vida normal y buscar en qué ocupar el tiempo libre.

Judith relata que los precios de productos necesarios para hacer frente al virus se han elevado. “Al principio cuando esto empezó un tapaboca estaba por 40 000 bolívares, ahora está costando 150 000 y el alcohol desapareció, no sabemos ni costos”, dice.

  • María, trabajadora del sector educativo: ‘Estamos obligados a creer las cifras que nos dice el Gobierno’

María, de 60 años, labora en el área administrativa de una institución educativa de Caracas y ante la crisis que vive el país, a la que se suma la pandemia, dice que su principal preocupación es que el sector educativo no pueda sostener la modalidad online que se avecina si las cosas no mejoran en corto plazo.

“El internet aquí en el país no es bueno, se corta, tiene muchas fallas, se daña con frecuencia, no se podría trabajar, ni muchas de las escuelas cuentan con recursos para poder desarrollar un sistema así”, cuenta.

Respecto de la duda que existe con las cifras de casos en el país, María dice que no tienen otra alternativa que creer lo que dice el Gobierno.

“Yo no les creo, las cifras son muy bajas en comparación con lo que se ve fuera”, dice y cuenta que pese a que la gente acata las medidas, ha podido ver que sigue saliendo.

María indica que hay incertidumbre sobre si podrán seguir abasteciéndose de alimentos, que ya antes estaban escasos. “Los camiones vienen desde los Andes a vender verduras a los barrios, viajan de diez a doce horas y con la escasez de combustible puede que dejen de venir”, dice.

  • Alida, trabajadora del sector sanitario: ‘La gente aprovecha y sube los precios de lo que se necesita’

“Se ha podido ver el cambio, sobre todo en el comercio; antes los negocios abrían hasta la noche, ahora abren a las 7 de la mañana y máximo hasta el mediodía”, comenta a este Diario Alida, una venezolana de 55 años que reside en Caracas.

Alida, quien trabaja en una clínica privada, señala que cada día antes de salir a su trabajo toma todas las precauciones del caso para evitar contagiarse.

“Trabajo en la clínica en el horario de la noche a la mañana, al salir de casa me pongo un gorro, un tapabocas, guantes y mi uniforme”, refiere.

Alida cuenta que por trabajar en el área de salud ha podido tener acceso a mascarillas y guantes, a diferencia de otras personas que han tenido que improvisar y elaborar los suyos.

“La gente aprovecha lo que estamos viviendo y sube los precios demasiado de los productos que se necesitan, tengo familiares que no han podido comprar nada”, dice.

Alida considera que las medidas que el Gobierno impuso fueron a tiempo y se ha podido reflejar en las cifras bajas que mantiene y destaca que la población, pese a vivir la crisis que existe en el país, ha sido responsable al no salir. (I)

Redacción
Redacción

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