Publicidad

Los cadáveres de José, Manuel y Freddy no fueron quemados en calles de Guayaquil, como se dijo en videos virales

Publicaciones en redes sociales y plataforma de mensajes alarmaron a ciudadanía.

Un vecino señala el sitio donde quemaron ataúd vacío, en Tulcán y Cristóbal Colón, en el sur de Guayaquil. Foto: Jonathan Palma. Foto: redaccion

A unos 100 metros se ve una estela de humo. El fuego consume un objeto con apariencia de ataúd. Un hombre se acerca para tratar de avivar las llamas, otros, observan. Han transcurrido 30 segundos y se corta el video.

Esta es una de las piezas viralizadas en redes sociales en las que se asegura que se queman cadáveres en la vía pública en medio de la crisis sanitaria por el COVID-19 en Ecuador, que registra más de 10 000 casos confirmados, de estos, unos 500 fallecidos, según datos oficiales. No obstante, en Guayas hubo un aumento de 5000 muertos del promedio mensual (2000), del 1 al 15 de abril.

“Están quemando un muerto en la esquina de Tulcán y Cristóbal Colón. Lo están quemando en la basura como cualquier cosa, tremenda canallada de la familia.., contaminando el ambiente”, se escucha en el video, que parece haber sido filmado desde un balcón por una persona que no se identifica.

Publicidad

Esas imágenes circularon a fines de marzo en redes sociales, como Facebook, pero se difundieron como pólvora en la plataforma WhatsApp. Así llegaron a los teléfonos de migrantes ecuatorianos en varias zonas del mundo y hasta a los de mandatarios como el de El Salvador, Nayib Bukele, quien puso a Ecuador como ejemplo de zona de crisis.

Después de ver lo que está pasando en Ecuador, creo que nos quedamos cortos en el cálculo de lo que este virus hará.

Carlos Jácome, de 59 años, quien reside a más de 4000 kilómetros de Guayaquil, en Dallas, Estados Unidos, reenvió el archivo el 13 de abril a sus familiares de la urbe porteña para confirmar si el hecho que se narraba era real. “Me llegó en grupos de amistades. Uno se preocupa por la familia y por eso consulto”, comentó Carlos.

“Ningún muerto han quemado. La gente dice cosas que no son. Aquí vino el carro de Medicina Legal y se llevaron el cuerpo de mi cuñado. No se quisieron llevar el ataúd, por eso es que se quedó el ataúd ahí y lo quemaron”, dijo Norma Chunga, de 74 años, quien se considera una de las vecinas fundadoras del barrio conocido como Domingo Savio, por estar situado junto a un colegio que tiene ese nombre.

La adulta mayor contó a EL UNIVERSO que un nieto le enseñó el video: “Me dijo: ‘Mire abuelita lo que han dicho’. Pero por qué no han visto lo que ha pasado. Se quería quemar (el féretro) porque no sabíamos qué hacer con ese ataúd, pero por ahí se ofrecieron, que lo podían quemar en la esquina. Vino la Policía y ellos dieron el informe de que no era verdad (la quema del cadáver de mi familiar)”.

José Luis Alfonso Anastacio, de 85 años, falleció el 29 de marzo, contó su hija, María, por problemas ajenos al COVID-19. “Se lo hizo atender en un dispensario médico y le dieron medicina por una infección en sus riñones”, mal del que sufría por varios años. Ella dijo que un policía le sugirió que quemaran el cofre y así lo hicieron.

“Con tanta noticia fea a uno lo ponen mal. Gente mala, perversa. Tal vez quieren generar caos, más de lo que ya estamos pasando”, lamentó Norma.
Ecuador en Video (@EcuadorVideo) es una de las cuentas de Twitter que publicó un tuit con el video y la leyenda: “En diferentes partes de la ciudad de Guayaquil queman a cadáveres de familiares en plena calle”. La publicación alcanzó las 36 000 reproducciones, los 82 retuits y 73 me gusta. A su vez, la cuenta @ninebiker embebió ese mensaje en un tuit y alcanzó los 553 retuits, por ejemplo.

Publicidad

En Facebook, en cambio, la cuenta con el nombre de Au-mar Ca-les compartió varios links en los comentarios de una publicación de este Diario sobre la quema de llantas en el suburbio, que dirigían a un post de la cuenta Martha García Silva en la que se ve el video de la supuesta incineración del cadáver y con el mensaje: “Con la #RevoluciónCiudadana por lo menos teníamos un #PresidenteCorrea que estaba con su pueblo”.

La cuenta Au-mar Ca-les tiene más de 150 amigos en cuyas fotos de perfil constan imagénes de Rafael Correa, de Jorge Glas, de logos de la Revolución Ciudadana y de la lista 5. Mientras que en la cuenta con el nombre Martha García Silva hay fotografías de Martha Isabel García Silva con Juan Carlos Monedero, cofundador de la organización política española Podemos, cercana a Correa.

En la página web de Podemos consta un perfil de García Silva como parte de un proceso de elecciones primarias. Ahí se detalla que ella fue “Directora del Movimiento Alianza PAIS (AP) en Madrid en el 2015, portavoz de Todos Somos Ecuador y actual portavoz de la Revolución Ciudadana de Parla en Madrid”. García, quien también tiene un registro como adherente de AP, no atendió un pedido de entrevista.

También se difunde información falsa insertando links en comentarios de medios de comunicación, como en esta publicación de @eluniversocom sobre quema de llantas para que recojan un cadáver. #Guayaquil #Ecuador #FakeNews

En medio de la emergencia sanitaria hay familias de personas fallecidas por problemas respiratorios que decidieron quemar sus efectos personales, colchones y otros enseres. En un recorrido realizado el 14 de abril por el suroeste y norte de la ciudad, se observaron colchones en intersecciones o junto a postes de alumbrado. En varios barrios de esas zonas se han realizado mingas para limpiar las calles y aceras como medida de prevención.

Una fuente de Criminalística de la Policía explicó que en la mayoría de casos se retira el cadáver con el féretro, siempre que este quepa en el transporte de cuerpos. Si se trata de un ataúd improvisado, se lo deja en el domicilio para que los familiares del fallecido lo desarmen y desinfecten, para que luego lo desechen, dispone el protocolo de levantamiento de cadáveres por la emergencia sanitaria.

“Tuvimos un caso en el sur, que habían sacado el cuerpo de un señor en una caja de madera y habían cerrado la vía, habían prendido palos. Hay una foto en la que se ve que parece que se está quemando un ataúd, pero lo que está prendido es la madera que está por delante”, contó el agente de policía, quien añadió que de esa forma la ciudadanía ha presionado para que se retiren los cuerpos de las calles y casas.

Otra de las supuestas quema de cadáveres, que circuló en varios videos virales, se grabó en el sector de las calles 19 y la Q, suburbio de Guayaquil.
“En la zona, el muerto está ahí, no tiene quién responda por él, calle luna”, se escucha decir en uno de esos videos a un hombre, que tampoco se identifica. Se ve a varias personas que alimentan las llamas con llantas y madera, y una caja a unos metros de distancia. En otra filmación, un hombre menciona que se trata de un muerto por coronavirus y que lo van a tirar al fuego. A los 65 segundos del audiovisual, se escucha a otro hombre decir: “¡Ponla más allá, que se va a quemar la caja!”.

En esa caja estaba el cuerpo de Manuel Buenaventura Paucar Ponce, de 46 años, un comerciante autónomo que murió por causas distintas al COVID-19, aseguró su familia.

“No, no quemaron el cuerpo. Lo que pasó es que sacaron el cuerpo a la calle porque ya no sabíamos qué hacer por la desesperación. Yo estoy embarazada, hay niños, hay personas de la tercera edad. Sacaron el colchón. Era para llamar la atención para que vengan a ver el cuerpo, porque ya iba a tener cuatro días y nadie hacía algo. Y las autoridades hasta por último dijeron que abramos un hueco afuera de la casa y lo entierren ahí”, dijo Jamilet, sobrina del comerciante.

Manuel falleció el 28 de marzo y su cuerpo fue retirado por Medicina Legal el 1 de abril. Desde ese día hasta el martes pasado su familia desconocía la ubicación del cadáver. El jefe de la Fuerza de Tarea Conjunta, Jorge Wated, aseguró que a partir de ese día se tenía previsto iniciar el entierro del grupo en el que consta el cuerpo del comerciante, en un cementerio de Pascuales.

Portales de noticias del extranjero replicaron información falsa que circuló en redes sociales.

En otro de los videos virales, que circuló a fines de marzo, se observa a un hombre que vierte combustible en un mueble y lo enciende. Se escucha a una mujer, de forma breve, sin identificarse ni detallar la dirección.

El video fue grabado en la calle Augusto González entre la 34 y la 35, suburbio. Abel Wong, miembro de una iglesia cristiana, contó que solo se quemó ropa y el mueble que le sirvió de cama a su cuñado, Freddy David Anastacio Alvarado, de 65 años, quien presentó síntomas relacionados con el COVID-19.

“Yo publiqué sin el ánimo de hacerlo viral. Era para que el Gobierno vea la realidad que estamos viviendo. Mas, no era con fines políticos, porque yo no soy político, porque ninguno de los políticos me da de comer, eso fue en el rato de tensión”, aclaró Wong, quien lamentó la demora del Gobierno en la recolección de cadáveres. (I)

Experto sugiere no compartir contenido que genere pánico

Esteban Ponce de León, experto mexicano en análisis de datos digitales, explica que el video es uno de los formatos de difusión más usados en campañas de desinformación en redes sociales porque tiene un mayor impacto en las audiencias, sobre todo en contextos como el de la crisis sanitaria por el COVID-19 en Guayaquil.

“Eso hace que funcione este tipo de videos. Son para ti (audiencia) como una respuesta que te puede quizá resolver preguntas que no tenías, para entender toda esa incertidumbre. Yo creo que por eso estos videos entran a funcionar y logran tener tanto impacto”, detalla Ponce de León, colaborador del Laboratorio de Investigación Forense Digital del Centro de Pensamiento Atlantic Council, con sede en Washington, Estados Unidos.

Él añade que el contenido viral, que no necesariamente registra un hecho real, puede surgir de un ciudadano sin intención maliciosa, pero podría ser usado por personas con un objetivo, por ejemplo, de corte político. Por eso recomienda que no se compartan archivos que puedan generar pánico. (I)

Redacción
Redacción

Publicidad

Comparte este artículo

¿Encontraste un error en esta noticia?

Lo último

Muerte al ombligocentrismo

La desinformación y el exceso de opiniones tercas enrarecen el ánimo social.

Publicidad