El humo de los incendios que afectan Australia se visualizó en Chile y Argentina con una nube tenue que recorrió más de 12.000 kilómetros hasta las alturas de Sudamérica, sin generar efectos nocivos para la salud de sus habitantes, informó la Dirección Meteorológica en Santiago.

La nube está a unos 6000 metros de altura y no hay en la zona ningún fenómeno meteorológico que haga que el humo baje a la superficie, dijo a la AFP Patricio Urra, jefe de turno de Meteorología de Chile.

--Es verdad, el humo emanado de los grandes #incendios de #Australia ha llegado hasta la zona central de Chile, provocando un panorama gris--. Toda la información a continuación: #estamosconectados #AustralianBuschfire pic.twitter.com/5Y4zpZVVmL

A primera hora "el efecto se vio en el sol con tonos rojos, ese efecto fue producto de una nube de humo que viene de los incendios", explicó el experto.

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El humo proveniente de Oceanía fue desplazado por la atmósfera alta y no se descarta que pueda visualizarse nuevamente en la mitad de Chile y Argentina.

También en Argentina y Brasil

En la misma línea, el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina (SMN) mostró imágenes satelitales en la que se ve el humo "transportado por los sistemas frontales que se desplazan de oeste hacia el este".

"¿Qué consecuencias puede tener?, ninguna muy relevante, solo un atardecer y un sol un poco más rojizo", señaló el SMN en su Twitter.

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El humo de los incendios de #Australia llegó nuevamente a #Argentina. Es transportado por los sistemas frontales que se desplazan de oeste hacia el este. ¿Qué consecuencia puede tener? Ninguna muy relevante, solo un atardecer y un Sol un poco más rojizo. ¿Por qué? Abrimos hilo pic.twitter.com/k6mLImCE2h

Mientras que Metsul prevé que el fenómeno pueda llegar a Rio Grande del Sur en Brasil.

Los incendios que asolan Australia desde septiembre han destruido una superficie equivalente a Irlanda, ocho millones de hectáreas, provocando 24 muertes.

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Tras un fin de semana catastrófico, los bomberos australianos apoyados por efectivos de Estados Unidos y Canadá aprovecharon algunas precipitaciones y un descenso de temperaturas para avanzar en el control de focos.

En tanto, el gobierno desplegó reservistas del Ejército en las zonas devastadas y anunció fondos por 1400 millones de dólares en dos años en ayudas a los damnificados. (I)