Aunque la edad de jubilación para los afiliados al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) no estaría en debate, entre las recomendaciones del estudio actuarial presentado la semana pasada consta el “incentivar la postergación de la edad de jubilación”.

Esto, sin embargo, no significaría cambiar los requisitos legales para la edad de jubilación, advirtió el presidente del Consejo Directivo, Paúl Granda.

El documento habla de “aplicar incentivos a través de reducción de impuestos, rebajas de los costos de servicios básicos o planes similares que contribuyan a postergar la decisión de jubilarse”.

Tras una reunión con las cámaras de la producción, Granda dijo que este y otros temas se debatirán en las mesas del Acuerdo Nacional que se iniciarán en enero del 2020.

“En Ecuador el promedio efectivo de jubilación es de 62 años y si se dilata aún más le generaría sostenibilidad al sistema porque se alarga la cantidad de aportes del afiliado y disminuye el tiempo de pago de jubilaciones”, indicó Granda.

Un elemento clave en este estudio es la participación del Estado con el aporte del 40 %; hay dos escenarios: si se mantiene, se calcula un déficit de $4551,4 millones en el Fondo de Pensiones al 2058; y de retirarse, subiría a $70 000 millones.

Para Granda, esto es una proyección que se apoyará en acciones como “hablar con el Ministro de Finanzas” para que mantenga el aporte, una reforma para controlar todos los recursos del IESS y fomentar el Acuerdo Nacional, todo con el objetivo de “incrementar el fondo de pensiones”. (I)