En el 2006, Basilio Quishpi Chacaguasay, actualmente de 36 años, junto a nueve profesores, llegó a Guayaquil porque en la Costa –especialmente en Guayaquil, Durán y Samborondón– desde 1998 se habían implementado escuelas bilingües que requerían docentes que hablaran quichua y español.