El prefecto de Zamora Chinchipe, Cléver Jiménez, es cauto al hablar de minería en su cantón. No habla de un apoyo a rechazo a los proyectos, pero si pide que los contratos con las empresas extranjeras sean revisados.

No asistió a la presentación del Plan Minero porque no le parece correcto que primero se presente el documento y luego se socialice con las autoridades y comunidades cuando, a su criterio, lo contrario hubiera sido lo mejor.

En su despacho tiene informes ambientales, elaborados por la Contraloría General del Estado, donde, según dijo, en los alrededores del proyecto Mirador a cargo de la empresa Ecuacorriente existen 227 fuentes de agua, por lo que esta debe reverse al Estado. “No podemos permitir que los chinos hagan lo que les de la gana”, insistió.

Otra de sus preocupaciones es que el material que se explorará no se refinará en el país lo que significa que no habrá certeza de cuánto se llevan. (I)