El gobernador de Imbabura, Galo Zamora, expresó este martes que se mantendrá la presencia de policías y militares en la parroquia Buenos Aires, en Urcuquí, zona donde se ha desatado una ola de inseguridad presuntamente por grupos de minería ilegal.

Zamora indicó que están trabajando en estrategias de seguridad en coordinación con las autoridades gubernamentales para dar una solución definitiva a esta problemática.

“No podemos dar detalles de las estrategias por seguridad, pero muy pronto las pondremos en marcha”, manifestó

El anuncio lo emitió luego de una reunión en la ciudad de Ibarra con grupos de mineros ilegales, pobladores de la parroquia Buenos Aires y autoridades locales, para intentar terminar con la minería ilegal en esa zona imbabureña.

Decenas de extranjeros y ciudadanos de diferentes provincias del país llegaron hasta Buenos Aires a finales del 2017 para trabajar en esta actividad que, dijeron, les ha ayudado a mantener a sus familias. Por eso piden la legalización de su labor.

Sin embargo, oriundos de esa zona, quienes también trabajaron como obreros, explicaron que se ‘cansaron’ de ser maltratados, recibir poca remuneración y hasta amenazas.

“Todos los negocios de Buenos Aires y de los poblados aledaños se han visto obligados a cerrar porque los grupos de mineros ilegales piden dinero a cambio de seguridad”, explicó uno de los habitantes.

“Hemos visto borrachos que protagonizan escándalos, se pelean con cuchillos y hasta armas de fuego, hubo personas mutiladas por abrir camino hacia la mina, en Buenos Aires hay robos, todo es inseguro y no se puede trabajar, por eso pedimos la salida de los mineros”, señaló una mujer de 59 años.

Desde el último fin de semana, pobladores de Buenos Aires hicieron una zanja y colocaron cadenas en la vía de acceso a las minas para evitar el ingreso y salida de personas y vehículos que transporten material aurífero. (I)