José Padilla y sus hijos David, Eliseo y Neicer, así como William Ochoa y Luis Aguagallo, son parte de los artesanos de la comunidad de San Pablo, en Guano, provincia de Chimborazo, que trabajan tallando piedras de gran tamaño para convertirlas en adornos, decoraciones y utensilios como la tradicional piedra de moler ají.