Versiones contradictorias se han dado respecto al suceso en el que falleció el ciudadano ecuatoriano Kléver Fernando Castillo, de 37 años, y quedó herido un menor de 13 años, por disparos de miembros del Ejército ecuatoriano, la mañana del sábado en el sector Labores Agrícolas de la parroquia Mataje, en la línea fronteriza con Colombia.

Casi 11 horas después del hecho, acaecido a las 06:35 del sábado, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas emitió un boletín en que da cuenta de que una patrulla militar realizaba la tarea de vigilancia de frontera mediante una operación de control de armas, municiones y explosivos, “ordena detenerse a un vehículo de marca Toyota color azul, el mismo que no acata las disposiciones”.

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Agrega que este automotor procede a “embestir al personal militar, ante esta situación el personal hace uso progresivo de la fuerza en su legítima defensa, vehículo que con sus ocupantes se dan a la fuga utilizando vías alternas, en dirección a San Lorenzo”. Y agrega que dos horas después la Policía informa de la muerte de uno de sus dos ocupantes.

El parte detalla que Castillo murió desangrado, con dos impactos de bala en el muslo derecho, mientras el menor tiene dos heridas superficiales.

En ese parte consta la declaración de Jhonny Nastacuaz, quien también iba en el carro. Él relata: “Nos dirigíamos transportando cemento y combustible desde el sector de Labores, lado ecuatoriano, con dirección a Brisas, lado colombiano, al observar un control militar y con la finalidad de que no nos quiten el cemento y el combustible dimos marcha atrás con la intención de darnos a la fuga, los militares abrieron fuego contra el vehículo”.

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María Espinoza, esposa del fallecido, pidió el sábado que se aclare su muerte. (I)