La familia Cortés había celebrado el cumpleaños de uno de los seis niños y horas más tarde la tierra en la cual se asentaba la vivienda de caña cedió, provocando el colapso de la estructura levantada en una loma de la cooperativa Nueva Prosperina, noroeste de Guayaquil.

Una casa de cemento detuvo metros abajo el descenso de la vivienda que era ocupada por los siete hermanos y tres adultos. Uno de los hijos presenta discapacidad.

Paola Cortés, madre de los niños, contó que tomó en brazos a su bebé de 8 meses y que trató de sacar a sus otros hijos cuando empezó el remezón, que ella confundió con un temblor. A la mamá de Paola le cayó el televisor encima, mientras a su hermano, el ventilador.

La novedad ocurrió a las 05:00 de este martes, por lo que el ruido del deslizamiento despertó a vecinos que rápidamente sacaron a los menores de entre los escombros.

La mujer pidió ayuda porque aseguró que todas sus pertenencias habrían quedado bajó el lodo, incluso los colchones mojados.

Ella es madre de un niño con discapacidad que este martes era cuidado por una vecina.

Los moradores contaron que tras la fuerte lluvia registrada el domingo en Guayaquil temían que deslizamientos afectaran las casas.

Ese día llovió durante más de cuatro horas y se inundaron varias zonas de la ciudad, pues coincidió el fuerte aguacero con marea alta.

También este martes llovió en la mañana en el sur y centro. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) indico que las precipitaciones continuarían.(I)