El candidato ultraderechista Jair Bolsonaro dijo que la presidencia de Brasil estaba "al alcance", pero solo un día después tuvo que negar que cayó en las mismas artimañas de las que ha acusado a sus rivales de izquierda.

A pesar de haber incrementado su ventaja (59%) en los sondeos sobre Fernando Haddad (41%), el candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), Bolsonaro se vio obligado a negar las acusaciones del exalcalde de São Paulo de que había pedido fondos a empresarios para financiar la difusión de noticias falsas a través de WhatsApp, violando las leyes de campaña.

Haddad acusó a Bolsonaro de estar detrás un "complot con dinero sucio" para ganar la presidencia de Brasil, mediante el bombardeo masivo de noticias falsas por la red social.

Calculamos que cientos de miles de mensajes, todos falsos, fueron enviados a los electores para recomendarles que votaran por mi rival”, Fernando Haddad, candidato a la presidencia de Brasil por el PT

El PT presentó una queja oficial ante el tribunal electoral pidiendo una investigación, inyectando una dosis de incertidumbre en una carrera electoral que se ha visto cada vez más unilateral en las últimas semanas.

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Haddad dijo que podría llevar el caso a la Organización de los Estados Americanos.

La Fiscalía del sistema electoral abrió una investigación, tras las denuncias del candidato del PT.

Brasil entró así en el radar de las tramas políticas tejidas con la ayuda de redes sociales, como ocurrió con las presidenciales en Estados Unidos, el referéndum de salida del Reino Unido de la Unión Europea o con el plebiscito sobre el acuerdo de paz en Colombia.

Con 120 millones de usuarios, WhatsApp es una mensajería muy popular en Brasil. El 90% de los usuarios de Internet en el país utilizan este sistema de comunicación, según Sergio Amadeu, de la consultoría Comité Gestor de Internet en Brasil.

"Esta fue una campaña de desinformación muy parecida pero más sofisticada que la de Estados Unidos (en la elección de Donald trump en 2016), porque (...) en un momento de crisis, apeló al odio", expresó.

Brasil es uno de los principales mercados de Facebook, Whatsapp o Twitter, convertidas en armas poderosas para viralizar contenidos de los candidatos.

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En esta elección, la primera que permite a los partidos patrocinar mensajes en las redes sociales y en los motores de búsqueda, han tenido un papel clave en el ascenso político de Bolsonaro, quien cuenta con poco más de 14 millones de seguidores en Facebook, Twitter e Instagram. Su contrincante suma 2,8 millones.

Bolsonaro ha capitalizado el descontento generado por años de corrupción y una creciente violencia en las calles, acusando al PT, que gobernó Brasil durante 13 de los últimos 15 años, de destruir el país y matar su economía.

El diario Folha de S.Paulo informó que simpatizantes de Bolsonaro pagaron los servicios de agencias de marketing, con contratos de hasta 12 millones de reales (3,26 millones de dólares), para difundir decenas de miles de noticias falsas.

El informe animó a Haddad, quien dijo que su partido tiene testigos que aseguran que Bolsonaro les pidió a líderes empresariales dinero en efectivo para pagar la gran cantidad de mensajes, algo que describió como contribuciones de campaña no declaradas. Un representante de WhatsApp, que es propiedad de Facebook Inc, dijo que estaban tomando muy en serio el reporte.

La propaganda electoral ha inundado las redes sociales en Brasil antes del balotaje del 28 de octubre. El tema de las noticias falsas y el mal uso de las redes sociales ha sido una preocupación creciente en elecciones en todo el mundo y las empresas de tecnología están bajo una presión cada vez mayor para limitar la propagación de información errónea.

En una serie de tuits, Bolsonaro dijo que el respaldo de los empresarios fue voluntario. Gustavo Bebbiano, presidente del Partido Social Liberal (al que pertenece Bolsonaro), negó haber recibido donativos ilegales.

“Todo donativo efectuado hasta el día de hoy, sin importar si es a nuestro partido o a la campaña de nuestro candidato, proviene de recursos donados a nuestra plataforma, apegándose a la ley”, afirmó Bebbiano.

La financiación de esta ola de mensajes, de ser cierta, podría ser violatoria de las leyes porque las compañías tienen prohibido entregar recursos a los candidatos", Erick Pereira, abogado electoral.

En el artículo de Folha se menciona al empresario Luciano Hang, dueño de la tienda de departamentos Havan, como uno de los que han aportado recursos. También se señala a un grupo de empresas comercializadoras que supuestamente recibieron dinero para llevar a cabo la campaña de mensajes.

En un comunicado enviado por correo electrónico, la cadena Havan dijo que el periódico “publicó noticias falsas con un evidente sesgo ideológico”, y agregó que presentaría una demanda por el artículo.

Avalancha de noticias falsas

La Agencia Lupa, especializada en chequeo de noticias, ya había advertido que en la primera vuelta "fue colosal" el volumen de noticias falsas en las siete semanas de campaña. "Es un escenario alarmante que tiende a agravarse con la polarización", refirió.

Según Lupa, las diez 'fake news' más populares fueron compartidas 865.000 veces en Facebook.

Pero las redes son también un canal propicio para confundir y desinformar, en un país polarizado y confrontado al desencanto de la población ante la ola de inseguridad y la multiplicación de los escándalos de corrupción.