Recuperan suelos en La Toglla usando ramas de los árboles

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Recuperan  suelos en  La Toglla usando    ramas de los árboles
QUITO. El material de las ramas que se ha triturado se coloca en el área que se pretende recuperar. El Fondo Ambiental de la Secretaría del Ambiente ha financiado $ 60.000 para el proyecto y la comunidad ha hecho actividades. Alfredo Cárdenas
Recuperan  suelos en  La Toglla usando    ramas de los árboles
QUITO. El proceso de trituración de ramas que se usa para la recuperación del suelo. Alfredo Cárdenas
Alfredo Cárdenas
13 de Septiembre, 2018
13 Sep 2018
Quito -

La Toglla, una comunidad ancestral de 700 habitantes, que ocupa 551 hectáreas en las faldas del Ilaló, en la parroquia Guangopolo del cantón Quito, impulsa el proyecto “Diseño y puesta en marcha de una nueva estrategia de Agradación de suelos y ambiente en el Ilaló”.

El objetivo es tener 15 hectáreas reforestadas y que en tres años la cangahua tenga una capa arable y cultivable para sembrar.

Hemos cedido una hectárea y media para sembrar penco y entre cada penco, sembraremos guarango. Con el penco se obtiene el mishqui, chaguarmishqui y todos sus derivados y con el guarango un pigmento para los artesanos que trabajan en cuero. El guarango es un espino, una leguminosa que ayuda a descompactar el suelo, cuenta. Con el Gobierno de la provincia buscamos sembrar y promocionar el mishqui (tequila) como bebida símbolo de la provincia, dice Jaime Paucar, presidente del Consejo de Gobierno de la Comunidad La Toglla.

Al respecto, Paul Dehousse, coordinador Agro-Ambiental del Proyecto, dice que básicamente es un proyecto de recuperación y restauración de suelos.

Partimos del concepto de que en Ecuador el 48 por ciento de la tierra tiene procesos de erosión que van desde ligeros a muy severos; en el caso del Ilaló, las tierras que llamamos cangahua, que es la ceniza volcánica compactada y neutralizada por siglos, expuesta a la lluvia y al temporal, son suelos muy frágiles, cuando desaparece esa capita protectora que es la capa de humos con la vegetación, la capa fértil desaparece y el suelo se convierte en “talco” que se va desmoronando muy fácilmente, relata.

Los estudios franceses de 1982, aquí mismo en el Ilaló, mostraron que la pérdida de suelo alcanzaba en promedio entre un centímetro y cuatro centímetros por año; la gente tiene dificultad para imaginar eso, pero un centímetro por hectárea representa 125 toneladas, y cuatro centímetros, 500 toneladas por hectárea que se pierden cada año. Cuando la gente dice 500 toneladas ¿Qué son? Bueno, que saquen del bolsillo la plata para pagar 100 volquetas de tierra negra para devolver. ¿Cuánto le va a costar? Esa es la filosofía, continúa Paul.

Este proceso esta basado en la observación del profesor Gilles Lemieux, fallecido en 2009, profesor de la facultad de Ciencias Forestales y Geomáticas del Departamento de Ciencias de la Madera y del Bosque de la Universidad Laval de Québec – Canadá, él trabajó 30 años en la observación de cómo el bosque había generado las tierras cultivables en el planeta, este proceso duró 60 millones de años.

Cuando los suelos se degradan, a menudo, se demora siglos en recuperarlos, entonces, Gilles desarrolló una tecnología que consiste en acelerar el proceso de recuperación del suelo con ramas.

Dehousse sostiene que en las ramas de los árboles se concentra todo el alimento del árbol, todos los elementos, ahí están los minerales, la proteína, el nitrógeno, por eso, en especial en los países de estaciones donde se caen las hojas; se concentra toda la riqueza cuando vuelven a brotar las yemas en la primavera. En los países tropicales cambia un poco, pero igual se concentra la fertilidad en las hojas secas.

La técnica denominada Madera Rameal Fragmentada (MRF) recomienda utilizar específicamente ramas pequeñas de menos de 7 centímetros. En La Toglla se va a usar, de preferencia, ramas de menos de 2.5 centímetros (25 milímetros). Al triturar, al romper y aplastar las hojas se permite que los hongos adecuados accedan a las fibras y descompongan un elemento químico llamado lignina, que es la estructura de la madera. Los hongos al descomponer la lignina, la transforman en humus y el humus es lo que nos da la estructura del suelo con adecuada cantidad de carbono.

Se ha demostrado que para recuperar el uno por ciento de carbono en el suelo con una técnica convencional nos demoramos un siglo, con la técnica MRF, 10 años, entonces vamos diez veces más rápido, afirma Dehousse. Aún así, es lento y nos va a tocar procesar miles de metros cúbicos y es un esfuerzo muy grande, continúa.

Además, dice, alrededor de esa técnica, hay otros beneficios: conserva agua, en el sentido que actúa como una esponja, uno ubica el material en el suelo y llueve encima y se retiene 175 mil litros de agua en promedio por hectárea. Otro impacto indirecto es que ustedes saben que la costumbre del productor, de la gente en general en el campo es que cuando tienen rama acumulada, dejan que se seque y le prenden fuego para que se queme. Cuando uno quema ramas, desperdicia absolutamente toda la fertilidad, por lo que un 98 por ciento se vuelve humo contaminante y el 2 por ciento queda en ceniza, en cambio cuando aplicamos el material tal cual, el 100 por ciento se va al suelo para recuperarlo.

Otra ventaja de esta tecnología franco-canadiense es que la gente en lugar de ver las ramas como un estorbo, una basura o un deshecho; lo va a considerar como un recurso para fertilizar sus suelos y va a pensar en sembrar más árboles, en tener cercas vivas, en tener ojalá más bosques alrededor, incluso va a ayudar a evitar incendios, porque no va a quedar material combustible.

En el proyecto ya se han desarrollado dos fases: fase de ordenamiento de la comunidad y fase de delimitación de 2 hectáreas y media, es decir, se han cercado y construido 3 mil metros de curvas de nivel que se va a sembrar con pastos de sistema anti erosivo y entre cada zanja de curva de nivel se va a aplicar cinco centímetros de madera triturada y fragmentada. Cinco centímetros corresponden a 500 metros cúbicos por hectárea. Se necesitan 1.250 metros cúbicos en las 2.5 hectáreas.

La tercera fase empezó a inicios de agosto, es la más compleja en términos operativos, porque se debe llevar a la comunidad miles de metros cúbicos de ramas podadas, matorrales cortados, productos de limpieza de chacras y residuos de cosechas y aplicar en la parcela demostrativa del proyecto, en el cráter del volcán Ilaló.

Para cumplir con los requerimientos del proyecto, se ha traído de Italia una máquina trituradora de madera que tiene una capacidad de trabajo de siete metros cúbicos por hora, dependiendo del tipo de madera y de la pericia del operador. (I)

Fases

Operación

Fondos
El Fondo Ambiental de la Secretaría del Ambiente ha financiado 60.000 dólares para el proyecto. Mientras que la comunidad ha realizado trabajos con mingas, alimentación y vigilancia, dice Nancy Simba, secretaria comunitaria del proyecto. La comunidad se encuentra muy involucrada en esta propuesta.

Recuperan suelos en La Toglla usando ramas de los árboles
Ecuador
2018-09-13T18:10:39-05:00
Una vez listo el suelo pretenden sembrar en la comunidad el mishqui o tequila.
El Universo

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