(Actualizado a las 14:00)

Tras una misa en la iglesia La Dolorosa, en el norte de Quito, los cuerpos de Paúl Rivas, Javier Ortega y Efraín Segarra fueron sepultados este viernes en el Memorial Necrópolis. Los miembros del equipo periodístico de El Comercio fueron despedidos por familiares, colegas, amigos y ciudadanía en general.

Luego de que los cadáveres llegaron el miércoles pasado al país procedentes de Cali (Colombia), donde se les realizó la autopsia, se realizaron actos privados y públicos para rendirles homenaje.

Hasta la iglesia La Dolorosa llegaron el viernes unas 500 personas para la misa de cuerpo presente, presidida por monseñor Eugenio Arellano, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. "La iglesia reza por ustedes, comunicadores. Les tocará, queridos periodistas, tener los ojos muy abiertos y ver que después de estas muertes algo nuevo tiene que nacer", dijo en la homilía.

Collar de lágrimas se interpreta por pedido de los familiares de Efraín Segarra, antes del traslado a su última morada en el Memorial Necrópolis. pic.twitter.com/D6BuVo8knV

Tras la ceremonia, que contó con la intervención musical del activista Jaime Guevara, los tres cofres fueron cargados por sus familiares y colegas para el ingreso al Memorial Necrópolis, hasta donde llegaron unas 300 personas. Allí descansarán los comunicadores luego de que el 26 de marzo pasado fueron secuestrados y asesinados en la frontera norte. 

El cuerpo de Javier Ortega es llevado al sepulcro, en el Memorial Necrópolis, por sus familiares. Vía @RobertoAyabaca pic.twitter.com/CCWQDAXDHS

 

El cuerpo de Efraín Segarra, integrante de El Comercio, es llevado al sepulcro por sus familiares, en el Memorial Necrópolis, en #Quito pic.twitter.com/IbOYQJzdlw - vía @RobertoAyabaca #NosFaltan3

 

Familiares de Paúl Rivas trasladan el cuerpo del fotoperiodista de El Comercio al sepulcro, en el Memorial Necrópolis, en #Quito pic.twitter.com/FHgJ7UzRmk - vía @RobertoAyabaca #NosFaltan3 #Ecuador

En Guayaquil también se realizó una misa en su memoria. Hasta la basílica menor de La Merced (centro) llegó un centenar de personas para pedir por los comunicadores. (I)